El mismo día en el que Carlos Alcaraz ha anunciado su baja para Roland Garros, el público español ha sido testigo del mejor partido de la carrera de Rafa Jódar en la Manolo Santana.
El diamante español, que ha irrumpido en este año, se lució ante Álex de Miñaur y firmó su primer triunfo ante un 'top ten' en la noche madrileña. El tenista de 19 años es la principal baza local del Abierto de Madrid y este domingo se cita con Joao Fonseca en dieciseisavos de final.
Con Jannik Sinner como espectador de lujo, Rafa Jódar quería seguir maravillando a la Caja Mágica. Tras su gran remontada ante De Jong, el madrileño afrontaba un verdadero examen con su primer enfrentamiento en tierra contra un 'top ten'. Su inicio fue ilusionante porque firmó un 2-0 de salida.
De Miñaur evidenció su falta de adaptación ante un rival más rodado en la arcilla madrileña. Aún así, logró el 'contrabreak' en su tercera oportunidad en un inicio dinámico.
Jódar reaccionó presionando con un 0-40 en el cuarto juego. Su agresividad metido en pista junto a la precisión en sus ataques estaban siendo demasiado para el australiano, sometido en el inicio del partido.
Tras ampliar su ventaja (4-1), el choque estaba transcurriendo con mucha velocidad con siete juegos disputados en 28 minutos. Los dos fueron sólidos en sus siguientes turnos de saque y el español sintió la presión de cerrar un set. Con 0-30 en el noveno juego, la Manolo Santana se hizo notar apoyando al diamante local que, guiado por su derecha, se adjudicó la primera manga por 6-3 en 36 minutos.
El leganense comenzó bien el segundo set fabricando cuatro bolas de quiebre con importancia de sus restos profundos. De Miñaur estaba incómodo y empezó mal el segundo set al perder su saque con una doble falta. El jugador de 19 años confirmó la rotura con solvencia sumando 'winners' con relativa facilidad.
Jódar, más agresivo que en su debut, seguía brillando en la noche madrileña. Llevaba la iniciativa en la mayoría de los intercambios y hacía daño con sus golpes angulados. Con otra magistral derecha ganadora logró el segundo quiebre del set.
El número 42 del mundo dejó de brillar en el cuarto juego y el australiano recortó la diferencia en el marcador con su primer break del segundo parcial. Una rotura anulada porque el local volvió a sentir la bola de maravilla para firmar el 'contrabreak' gracias a su tenis ofensivo.
No solo es su calidad, también su fortaleza mental. El tenista madrileño salvó otra bola de quiebre en el sexto juego y trasladó la presión al oceánico, que estaba contra las cuerdas. Sacaba para alargar el set, pero sucumbió ante un mágico Jódar que arrolló al australiano por 6-1. El tenis español sigue en buenas manos.