Los mejores jugadores del mundo son tan buenos que no necesitan su mejor versión para ganar. A veces con un 40% de su nivel es suficiente para llevarse la victoria. Jannik Sinner ha cumplido este sábado contra Elmer Moller y ya está en octavos de final del Madrid Open.
Ya son 19 victorias consecutivas del número uno mundial, la 24ª en Masters 1.000, que sueña con ser el primer jugador de la historia en conquistar cinco Masters 1.000 seguidos. Está a cuatro partidos y su próximo reto será el británico Cameron Norrie.
Tras salvar un estreno complicado ante Benjamin Bonzi, Sinner repetía horario en la Manolo Santana. El máximo favorito se enfrentaba a otro jugador procedente de la fase previa: Elmer Moller, que guardó energías en su encuentro de segunda ronda por la retirada de Gabriel Diallo, la revelación del año pasado en Madrid.
El choque entre dos tenistas ofensivos fue una batalla con intercambios dinámicos de tiros planos y ajustados. Las primeras dos bolas de break fueron para el italiano en el cuarto juego y le rompió en su segunda oportunidad.
El danés no estaba fino con la derecha. Mostró su enfado tras otro error no forzado en el cuarto punto del quinto juego ganado por el número uno con comodidad.
Tras confirmar el quiebre, el campeón de Montecarlo seguía muy estable desde el fondo de pista y su defensa era un obstáculo para el jugador escandinavo que cedió su saque por segunda vez.
Con 5-1, Sinner sufrió por primera vez con su servicio ante un rival agresivo. Moller creó dos bolas de 'contrabreak' y aprovechó la primera para recortar la distancia en el marcador. Antes del octavo juego, el danés pidió tiempo médico para ser tratado de su abdominal.
El 'qualy' pudo continuar jugando y el transalpino se aprovechó de la irregular derecha de su adversario para alargar su superioridad en los intercambios en un octavo juego en el que cerró la primera manga con su tercera rotura convertida tras un error grave del sacador al restar con su mano derecha.
Solo un punto perdido en los tres primeros saques del segundo parcial. Moller seguía con su estrategia ofensiva de intentar imponerse en los intercambios con golpes angulados y rápidos, pero Sinner continuaba llevando la iniciativa.
La comodidad en los servicios acabó en el quinto juego. Un turno en el que Moller se ganó la ovación del público tras un buen revés paralelo. El duelo desde el fondo ya no era tan desequilibrante para el transalpino gracias a la mejora del danés, más acertado con su revés que con su 'drive'.
El jugador de 22 años pagó caro su doble falta en el sexto juego que benefició a Sinner. El primer cabeza de serie confirmó el break sin precisar su mejor versión y estaba a un juego de ganar el partido.
Sinner tenía el partido controlado y lo cerró prologando la solidez con su servicio. Sin brillar ya está en octavos en un torneo cuyo mejor resultado fue cuartos en la edición de 2024.