Cultura

Salmón Gurú y el auge de la coctelería

Rafael Anson con Diego Cabrera y su equipo en el décimo aniversario de Salmón Gurú. (Rafael Ansón) (Foto: Rafael Anson).

GASTRONOMÍA

Rafael Anson | Jueves 30 de abril de 2026

Este es un año de celebración para la coctelería, y no solo porque el sector está en su momento más álgido, sino porque Salmón Gurú cumple 10 años. Su artífice, Diego Cabrera, se ha convertido en uno de los cocteleros más reconocidos a nivel internacional. Y no es de extrañar, porque desde que llegó a Madrid, ha cambiado la forma de entender y de experimentar la coctelería en la capital, y en el mundo.

El cóctel no solo forma parte de la gastronomía, sino que es auténtica cocina líquida. Al igual que un chef puede elaborar una receta digna de un artista, el coctelero (o bartender) tiene el conocimiento y la sensibilidad necesarios para encontrar la armonía perfecta entre los ingredientes líquidos.

Si hace unos años se asociaba sobre todo a la noche y a los bares nocturnos, hoy se ha consolidado como una especialidad que puede disfrutarse y acompañar cualquier momento gastronómico.

La coctelería y el aspecto social de la gastronomía

Siempre digo que la gastronomía debe ser saludable, solidaria, sostenible y satisfactoria. Y, últimamente, me gusta hablar también de una “quinta ese”: sociable. Y es que hay que reconocer la importancia de la gastronomía como acto social. Alrededor de la mesa se comparten historias, se fortalecen vínculos familiares y sociales y se transmiten tradiciones.

Es un espacio donde se generan relaciones sociales y ahí, la coctelería juega un papel importante. Antes, las comidas y las cenas solían terminar con un café, una copa y un puro o un cigarrillo. Esta es una costumbre que ha caído en desuso, pero ahora, en cambio, se pueden comenzar las comidas con un cóctel. Porque al final, la coctelería invita a la conversación y favorece un momento más relajado y distendido.

También es habitual, sin duda, tomarlo a media tarde, acompañado de un aperitivo y disfrutando de la conversación y de la compañía. Algo que siempre intento poner de relieve es la importancia de no beber nunca con el estómago vacío. Por eso creo que es fundamental promover la cultura del cóctel y de las armonías con la comida.

El cóctel ‘Mad 91’ está dedicado a Madrid. (Salmón Gurú)

10 años, 10 cócteles

Como decía, Salmón Gurú celebra su décimo aniversario. Después de diez años, como es natural, Diego Cabrera y su equipo han ideado una gran variedad de cócteles, algunos basados en los clásicos internacionales y otros de autor, extraordinariamente creativos.

Como la lista es inabarcable, le pedí a Diego que preparara, a modo de resumen conmemorativo, una selección de 10 cócteles: uno por cada año vivido. Y esta es su recopilación:

  • El ya clásico Tónico Sprenger, un cóctel de ginebra con cardamomo verde, zumo de limón y ginger beer, servido con pepino fresco y canela.
  • Un sour floral inspirado en el sur de España, el Risueño, con tequila blanco, vino amontillado, zumo de limón y romero.
  • El Tutti Frutti Daiquiri, un “daiquirí” con ron añejo y zumo de limón exprimido, macerado durante una semana.
  • Un cóctel sofisticado, el Ritual Banana, que combina la ginebra estilo London Dry con vino manzanilla, un cordial botánico premium, amargo de ruibarbo, lima y sal.
  • El Orange Blossom (o azahar), un cóctel muy aromático con pisco, puré de maracuyá, lima majada, refresco de limón y agua de azahar.
  • El Chipotle Chillón, a base de mezcal, limón y sirope de pimiento chipotle, y servido con dos limonadas: una de jengibre para potenciar el picante y otra de hierbabuena para refrescar el paladar.
  • Un cóctel tropical, Pasión, una mezcla de ron añejo, batida de coco, puré de fruta de la pasión, zumo de piña y agua de azahar.
  • Un cóctel Guaracha reinterpretado, a base de vodka macerado con frutos rojos, zumo de limón, tónica premium y hierbabuena.
  • Un cóctel “reposado”, el Old School Funny, con ginebra, vermú rojo, Campari, vino amontillado y de Oporto, que se deja reposar un año en barrica de Jerez.
  • Y, por último, un homenaje a Madrid, el Mad 91, con brandy de Jerez, vermú rojo, zumo de limón y una “torrija líquida”.

Un sector en crecimiento

Quiero hacer un elogio de Diego Cabrera. Por supuesto, por el éxito de sus espacios de gastrococtelería, con tres conceptos totalmente diferentes: Salmón Gurú, con su coctelería de vanguardia; Viva Madrid, una taberna castiza; y Gurú Lab, donde la coctelería y la comida van de la mano.

Pero también, y en general, por todo lo que ha hecho a lo largo de estos años para contribuir a mejorar este sector, impulsando la innovación y la creatividad con su manera de trabajar, con su libro “Gurú: Manual de coctelería” y con el tiempo que ha dedicado a compartir sus conocimientos y a formar a otros bartenders. Desde que lo conozco, no ha dejado de sorprenderme con su inagotable creatividad y su capacidad para crear nuevos proyectos.

Y por supuesto, felicitar también a Gustavo Dipasquale, socio inseparable de Diego, y a todo el equipo que está detrás del éxito del grupo.

Está claro que la coctelería está en un momento extraordinario, y no es fruto de la casualidad. Es el resultado de proyectos valientes, de profesionales que han apostado por hacer las cosas de otra manera y de una ciudad que ha sabido entenderlo y hacerlo suyo.

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