Opinión

Maestros

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 02 de mayo de 2026
Ser corresponsal en Roma es uno de los grandes premios que te puede tocar en la carrera de periodista, pero además ser enviado espacial a los viajes del Papa, es el mayor regalo de la profesión. Por eso, quiero agradecer desde aquí la iniciativa que han tenido la Unión Católica de Informadores y Periodistas de España (UCIP-E) y SIGNIS, que han organizado un encuentro con cuatro enviados especiales al próximo viaje a España de León XIV, encuentro en el que han desgranado las dificultades de cubrir eventos de tal naturaleza.
Así, Cristina Cabreza Giles de la Agencia EFE, Eva Fernández de COPE-TRCE, Javier Martínez-Brocal de ABC-la SEXTA y Angeles Conde Mir de Ecclesia-Rome Reports, hablaron de lo que muy pocas personas conocen, excepto, los que ya hemos tenido la gran suerte de viajar con un Pontífice, es decir, sobre todo, como se prepara una cobertura de tal categoría para que los oyentes, lo telespectadores o los lectores no se pierdan ningún detalle.
Ha sido un encuentro muy aleccionador, sobre todo para todos aquellos que piensan que en un acontecimiento, como una quepuede mucho estar fuera de lo previsto, dada la personalidad de cada Pontífice.
He titulado este artículo con la palabra “maestros”, porque son los “maestros” de hace años los que nos enseñaron todo lo que ahora se pone en práctica. A mí, personalmente, fueron cuatro “maestros”, José María Javierre, José Luís Martin Descalzo y Joaquín Luís Ortega, los que me guiaron por los difíciles y complicados caminos de la Santa Sede y en consecuencia, los que me enseñaron como había que informar en un viaje del Santo Padre, ya que tuve la suerte de que acompañar a estos tres “maestros” en varios de los periplos de San Juan Pablo II.
José María Javierre me enseñó a interpretar, entre líneas, las palabras que pronunciaba el Papa; José Luís Martín Descalzo a buscar la sencillez de los discursos y Joaquín Luís Ortega a concretar las informaciones que debían llegar siempre muy claras a los oyentes.
José María Javierre tenía un estilo ágil, humano y cercano con una gran capacidad de comunicación, que nos hacía llegar con gran complicidad a todos los compañeros. De José Luís Martín Descalzo recuerdo siempre sus palabras que nos repetía en momentos de dificultad: “por fortuna Dios ha hablado de Dios. Él ha querido explicarnos su verdad a lo largo de toda esa carta a la humanidad que es la Biblia”. Unas palabras que me quedaron grabadas., como las de Joaquín Luís Ortega que en momentos complicados en mi carrera profesional, siempre tuvo frases de caridad para los demás, aunque esos “demás”, le hubiesen puesto la proa. Una lección que me ha servido mucho en mi vida personal y profesional.
Por eso, los llamo “ maestros” y deseo que los compañeros- enviados especiales que estuvieron con nosotros el pasado martes, se conviertan también en “maestros”. Gracias compañeros.