Marta Kostyuk ha hecho historia este sábado en la Caja Mágica por partido doble: ha conquistado el título más importante de su carrera ante Mirra Andreeva y es la primera jugadora de Ucrania en ganar este WTA 1.000.
Es la tenista más en forma de la actualidad y lo confirmó con su 11ª victoria seguida en tierra batida. La nueva número 15 del mundo ha alzado su tercer título en la capital española brillando en la Manolo Santana.
Una final inédita del circuito femenino. Un duelo entre Rusia y Ucrania, en guerra desde 2022. La pista central del Abierto madrileño iba a ver una nueva campeona dos años después -Iga Swiatek ganó su primer Madrid Open en 2024-.
Las dos finalistas, que no se saludaron en el sorteo y que estaban disputando la final de este WTA 1.0000 por primera vez, fueron muy superiores con sus saques en un inicio marcado por los puntos rápidos.
El duelo por el título empezó con el techo abierto y tuvo intercambios a partir del cuarto juego. El viento típico antes de la lluvia se hacía notar en un tramo con mayor ritmo en el que la campeona de Rouen fue más agresiva que su rival y firmó el primer break del partido aprovechando su primera oportunidad en el sexto juego.
La jugadora de 23 años confirmó la rotura sin sufrir gracias a su estrategia ofensiva con la que castigaba los segundos de su adversaria y dominaba en los intercambios.
La pupila de Conchi Martínez cumplió con su servicio y trasladó la presión a Kostyuk, que sacaba para ganar la primera manga. Consiguió su objetivo neutralizando dos bolas de 'contrabreak' y siendo mejor en los puntos importantes ante una Andreeva tensa que cometió más de un error no forzado.
En su segundo cara a cara -Kostyuk ganó a Andreeva en cuartos de Brisbane-, la tenista de 19 años necesitaba subir el nivel en su tercera final de este año. Lo elevó un poco, pero Kostyuk seguía sólida y detectó las dificultades de la rusa para volear en la red. Otro fallo de su rival le sirvió para hacer el quiebre de salida.
La exnúmero cinco del mundo se desahogó con un grito tras el 0-30 en el segundo juego que terminó ganando para firmar el 'contrabreak' con tiros más angulados y rápidos. Lograr su primera rotura le vino bien para su confianza y se puso por delante en el marcador con un turno firme.
Otro break en el cuarto juego de Andreeva parecía decantar el parcial. Sin embargo, la ucraniana reaccionó con autoridad exhibiendo su fortaleza mental porque rompió en blanco guiado por su agresividad metida en pista.
Subió el nivel de la final en otra fase dominada por los saques. La futura número siete del ránking WTA tenía menos margen, Kostyuk le presionó en el noveno juego y superó la presión siendo más ofensiva.
La ucraniana evitó el tercer set anulando dos bolas de set al resto para la 'top 10', quien seguía siendo irregular ante una adversaria más estable en pista. Salvar un turno exigente fue clave y dio un golpe en la final firmando el quiebre en el undécimo juego.
Con su saque, la representante de Ucrania no cedió y celebró su primer WTA 1.000 tirándose a la arcilla madrileña y dando una voltereta ante una Andreeva hundida en su banquillo que tendrá la oportunidad de resarcirse en la final de dobles este domingo con su compañera Diana Shnaider.