El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha dicho este miércoles ante el Tribunal Supremo tener la sensación de estar siendo juzgado "más como persona que por hechos", y ha denunciado que el comisionista Víctor de Aldama, estando en prisión, aprovechó la "polarización política" para señalar a cargos del Gobierno.
"Tengo que aprovechar, me juego la poca vida que me queda, que tampoco es demasiada". Así ha iniciado el también exdirigente socialista su turno de última palabra en el juicio en el que se sienta en el banquillo junto a su exasesor Koldo García y el comisionista Víctor de Aldama por presunta corrupción en contratos de mascarillas.
Una intervención en la que ha cuestionado de lleno la aducida colaboración de este último, que le ha acusado del cobro de mordidas millonarias y quien, en opinión del exministro, "vio una gran ventaja en politizar" la causa, aprovechando la "polarización excesiva" que existe, para "empezar a señalar cargos del Gobierno".
Seguramente "alguna cosa habría oído", ha señalado el también ex número 2 del PSOE, pero "con el tiempo" sólo su sucesor en el partido, Santos Cerdán, ha sido imputado, ha dicho.
Con rotundidad ha vuelto a negar haber recibido mordidas de 10.000 euros mensuales "a repartir" con Koldo García de las que le acusa Aldama, cuando "no hay ninguna evidencia de ello".
"¡Qué barato que soy!", ha ironizado Ábalos, y ha recordado que "no es sensato" que alguien con las retribuciones de un ministro, e incluso con las oportunidades "brutales" que habría en un Ministerio como Transportes, acceda a recibir esa cantidad o unas vacaciones en Marbella.
Para Ábalos, que ha lamentado que cree que al fiscal le daban igual sus respuestas y por eso ha querido usar su última palabra, "la colaboración" de Aldama debería "ser sincera, sobre todo si pretende ser premiada", y eso no casa con las contradicciones en las que dice que incurrió en sus declaraciones.
Y ha subrayado además que esa colaboración nació cuando Aldama estaba en prisión preventiva en una causa por un fraude millonario en hidrocarburos en el que sigue investigado, con una declaración "guionizada" y "sin pruebas". Para unos, ha dicho, la cárcel es "más dura que para otros".
Ha cuestionado también la "fábula" con la que su abogado ha dicho esta mañana que Aldama "fue captado", parece que "por una secta más que por una organización criminal", en 2015, cuando él no estaba en el Gobierno.
Entiende que se arrepienta, pero tras darle "vueltas a la cabeza" en su celda de Soto del Real (Madrid) sobre "qué mal le ha podido hacer" para que Aldama le haga "tanto daño", ha asegurado que nunca le ha hecho ninguno
El exministro, que afronta una petición de cárcel de hasta 30 años, ha afirmado que se encuentra inmerso en un "procedimiento predeterminado" con un "juicio paralelo" que no es "gratuito", sino que ha sido "financiado, guiado y con filtraciones de la propia investigación".
Eso, ha dicho, vicia la causa judicial, de manera que solo le queda la defensa de su honor porque "es imposible defenderse".
Tras cuestionar la tesis del fiscal de que se ha "colonizado" la administración pública, se ha preguntado Ábalos si "todo" lo que se le tiene que "reprochar" en su carrera de ministro son contratos temporales "y porque son de señoritas" -en alusión al supuesto enchufe de su expareja y otra mujer en empresas públicas- cuando él podía tener acceso a la información de todo el Gobierno.
Por su parte, el exasesor ministerial Koldo García ha acusado al abogado del PP de ofrecerle colaborar "mintiendo y engañando". "La verdad es que a mí me han ofrecido mentir y que a cambio no entraría en la cárcel", ha asegurado Koldo García, que ha denunciado que ahora mismo se encuentra en prisión provisional, sin posibilidad de hacer "nada" cuando salga, y que ha perdido "todo", tanto a su familia como a sus amigos, pero que ha dicho que no va a mentir.
"Aldama está viviendo a costa de todos nosotros, porque ha metido al señor Ábalos y Koldo García en la cárcel con mentiras, y esto es la realidad", ha señalado el exasesor en su turno de última palabra en el juicio el que está acusado junto a Aldama y el exministro José Luis Ábalos por presunta corrupción en contratos de mascarillas.
Una intervención deslabazada que ha cerrado asegurando que Aldama es "el único que tiene sociedades fuera de España viviendo a costa de todos los españoles", y en la que ha asegurado que dice la verdad y lo puede demostrar.
Koldo García ha negado ante el tribunal tener dinero. "No he recibido ninguna dádiva; no he recibido dinero", ha reiterado en varias ocasiones a lo largo de su intervención.
Aldama le ha engañado y le ha mentido, según ha dicho, y ha elegido "el camino fácil": decir que Koldo García habló con el presidente del Gobierno o mencionar al ministro Ángel Víctor Torres o a la exvicepresidenta del Gobierno María Jesús Montero.
El exasesor ministerial ha aludido varias veces a la colaboración que durante 27 años ha prestado a la Guardia Civil y a todas las fuerzas de seguridad. Él, ha reiterado, ha intentado "ayudar" siempre "a todo el mundo", incluido a Aldama.
Y sobre las "chistorras" con las que hablaba con su exmujer, ha vuelto a reconocer que son billetes de 500 euros, un "concepto" del que hablaba con la Guardia Civil en Navarra cuando sus agentes le daban 500 euros para que se los cambiase, pero él nunca se quedó con el dinero.