Mundo

El rey belga acepta la dimisión del Gobierno de Yves Leterme

tercera crisis política en un año

Lunes 22 de diciembre de 2008
El rey Alberto II ha confiado al ex primer ministro Wilfried Martens la tarea de "explorar" un acuerdo entre los partidos que permita la formación rápida de un nuevo gobierno en Bélgica, tres días después de la crisis provocada por el caso Fortis.

Tras aceptar formalmente la dimisión del Ejecutivo presidido por el democristiano flamenco Yves Leterme, el monarca ha recibido este lunes en audiencia al veterano político y lo ha designado "explorador", cometido que Martens ha aceptado, según un comunicado del Palacio Real.

Martens, de 72 años, actual presidente del Partido Popular Europeo (PPE), fue primer ministro en Bélgica durante más de una década. Encabezó seis gobiernos de coalición entre 1979 y 1992, con una interrupción de sólo ocho meses en 1981.

Miembro del partido democristiano flamenco (CD&V) lo mismo que Leterme, su misión consistirá en analizar las posibilidades de designación de un nuevo ejecutivo que pueda hacer frente cuanto antes a los graves problemas políticos y económicos por los que atraviesa el país.

Dimisión aceptada
Tras varios días de consulta, el rey belga ha aceptado este lunes la renuncia del Ejecutivo, encabezado por el primer ministro Yves Leterme, en medio de un escándalo sobre el llamado 'caso Fortis'. Una declaración del Palacio real señala que "el Rey ha aceptado la renuncia del Gobierno y le ha pedido que se mantenga en capacidad de gobierno provisional".

El democristiano Leterme, de 48 años, presentó el viernes su renuncia, tan sólo nueve meses después de asumir el cargo, tras haber sido acusado por el presidente del Tribunal de Casación de haber presionado a los jueces a fin de evitar la anulación de la venta de Fortis, primer grupo financiero del país, al banco francés BNP Paribas.

El primer ministro reconoció que se habían producido contactos entre el jefe de su Gabinete y el marido de una de las juezas que debía decidir sobre el caso, pero negó tajantemente que se hubiese intentado presionar u obstaculizar el procedimiento judicial.

En un comunicado dirigido a los medios tras la decisión del rey, el líder flamenco volvió a negar haber interferido en el curso de la justicia. "En ningún momento ha habido interferencia, y menos intento de obstaculizar el procedimiento judicial", afirma el hasta ahora primer ministro, quien reitera haber actuado siempre en defensa del interés general.

Según sus colaboradores, Leterme ha decidido renunciar a seguir en el Gobierno para volcarse en los trabajos de la comisión parlamentaria que investigará el escándalo y "limpiar" su imagen.

El rey debe encontrar ahora un candidato que satisfaga a los cinco partidos que forman la coalición gubernamental -los flamencos (CD&V, democristianos) y Open VLD (liberales), y los francófonos PS (socialistas), MR (liberales) y CdH (Centro Democrático Humanista), aunque por el momento, hay pocas señales de que las formaciones rivales se pongan de acuerdo.

Posibles candidatos
En los últimos dos días, los nombres que más han sonado han sido el del actual presidente de la Cámara, Herman Van Rompuy (CD&V), y el del ex primer ministro Jean-Luc Dehaene (CD&V), que no cuenta con la simpatía de los liberales, pero nada está decidido aún.

No está claro si la solución pasará por un Ejecutivo provisional con un nuevo primer ministro hasta las elecciones regionales y europeas de junio o por uno que pueda extenderse hasta el final de la legislatura (2011).

También sigue en el aire la composición que tendría la nueva formación gubernamental.

Esta misma tarde el Partido Socialista Flamenco (SP.A) dijo estar dispuesto a entrar en el próximo Gobierno si el rey se lo solicita, una afirmación que ha puesto nervioso al grupo liberal, que teme que esta formación perdedora en las últimas elecciones esté tratando de sacar tajada de la crisis.

En vista de la urgencia del caso, lo más fácil sería reeditar un Gobierno que respete el equilibrio actual: liberales y democristianos de ambos lados del país más los socialistas francófonos.

Ésta es la tercera crisis política en un año que afronta Bélgica. Su estallido ha paralizado por completo importantes negociaciones del ámbito nacional e internacional como los presupuestos generales de 2009, el plan de reactivación económica y los expedientes Fortis o Kaupthing.

TEMAS RELACIONADOS: