El Consejo de Ministros ha dado luz verde este martes a la ley que prioriza la gestión pública de los servicios sanitarios y limita la privada a casos estrictamente excepcionales, que deberán estar objetivamente motivados y acreditar que la fórmula elegida es sostenible y eficiente.
Tras superar su segunda vuelta por el Consejo, el anteproyecto de ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud iniciará ahora su andadura parlamentaria para blindar la sanidad privada y asegurar el carácter universal, equitativo y de calidad del sistema sanitario.
El anteproyecto llega a la mesa del Consejo de Ministros en plena crisis sanitaria del hantavirus, que ha puesto en el foco a la titular de Sanidad, Mónica García, aspirante a liderar Más Madrid en la Comunidad de Madrid y, por tanto, posible rival de la actual presidenta de la región, Isabel Díaz Ayuso, cuyo modelo sanitario ha sido criticado abiertamente por el Gobierno central.
"Se acabó convertir la sanidad pública en una especie de franquicia para fondos buitre y grandes grupos privados como Quirón", ha afirmado García.
Según la titular de Sanidad, ese modelo de gestión se da "especialmente" en la Comunidad de Madrid, donde el PP "ha permitido la parasitación de la sanidad pública para el negocio de unos pocos".