El asesor fiscal del bar Franky de Pamplona, Miguel Moreno, ha declarado como testigo ante la Audiencia Nacional que entre 2016 y 2018 emitió, a petición del exasesor ministerial Koldo García, facturas a nombre de Acciona.
Moreno ha declarado este miércoles ante el juez Ismael Moreno, que investiga el conocido como caso Koldo en la Audiencia Nacional, incluidas las posibles mordidas en adjudicaciones de obra pública, sobre las que la Guardia Civil apunta a que el bar Franky sería el lugar a través del que Acciona realizaba pagos a Koldo García gracias a facturas ficticias.
Este testigo ha admitido haber realizado varias facturas a petición de Koldo entre 2016 y 2018, una de ellas a nombre de la UTE Recajo. En ese caso, la unión temporal de empresas abonó el dinero a su cuenta, y él lo sacó y se lo entregó a la entonces mujer de Koldo, Patricia Uriz, siguiendo las indicaciones del exasesor. No cotejó los importes facturados.
En este punto, el relato de las distintas fuentes consultadas difiere acerca de si las facturas emitidas a Acciona correspondían a comidas reales o eran también ficticias, como sostuvo Moreno ante la comisión de investigación del Parlamento de Navarra.
Las distintas fuentes coinciden en señalar que este testigo no vio nunca al gestor del bar, Javier Lorente, entregar en mano dinero a Koldo García.
Este asesor fiscal, que conoce a Koldo García de coincidir con él en el bar, nunca le preguntó si aquellas cantidades compensaban trabajos realizados en el ámbito de la seguridad y no pensó que el exasesor tuviera algún tipo de influencia en obras públicas porque entonces no ostentaba ya ningún cargo público.
También ha apuntado que conoce al exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán "de vista" y ha limitado su relación con el jefe de Acciona en Navarra y La Rioja entre los años 2014 y 2019, Fernando Merino, a dos o tres correos que remitió. Este exjefe de la constructora sostuvo en el Parlamento de Navarra que las facturas de Acciona eran por comidas reales.
Este miércoles también ha testificado el gestor del bar Franky de Pamplona, Francisco Lorente, que ha negado que entregase nunca dinero a Koldo García, que era cliente suyo, aunque ha reconocido que pudo indicar a su asesor, Moreno Purroy, que emitiese alguna factura a petición del exasesor, aunque éste debía hacerlo con los recibos que le entregaba el cliente.
Siempre pensó que la factura que le pidió Koldo García obedecía a tickets verdaderos, aunque no lo cotejó.
Sobre el bar, ha dicho que el recibo medio por un menú era de unos 15 euros y se daba comida a 130 comensales al día. Era habitual que acudieran cuadrillas de obreros a comer y por ello no le parece excesivo el gasto bajo sospecha, de 8.000 euros.
El gestor del bar Franky ha reconocido además que Santos Cerdán se contaba también entre sus clientes.