El índice de precios de consumo (IPC) se moderó dos décimas en abril, hasta el 3,2 % interanual, por el abaratamiento de la electricidad y a pesar de la subida de los carburantes, que se ha visto compensada por las rebajas fiscales aprobadas por el Gobierno y en vigor en marzo.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este jueves los datos adelantados hace dos semanas, con la inflación subyacente (sin contabilizar la evolución de los precios de la energía y de los alimentos frescos) en el 2,8 %, una décima menos que en el mes anterior.
El grupo con mayor influencia positiva en la inflación de abril fue el del transporte, cuya tasa anual subió más de un punto, hasta el 6,5 %, debido al encarecimiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, que superaron el umbral del 15 % fijado por el Ejecutivo, por lo que las medidas fiscales permanecerán vigentes hasta el 30 de junio.
UGT y CCOO han señalado este jueves la importancia de reforzar los salarios frente a una inflación todavía elevada que "merma" el poder adquisitivo de los trabajadores.
En un comunicado, UGT ha advertido de que la subida de precios sigue superando a muchos convenios y ha pedido ampliar las cláusulas de garantía salarial.
"La estrategia sindical debe orientarse a preservar la capacidad adquisitiva de las personas trabajadoras, reforzando para ello el papel del AENC (Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva) como marco de referencia para la negociación colectiva", apunta UGT.
También en un comunicado, el secretario de Estudios y Discurso de CCOO, Carlos Gutiérrez, ha señalado que "la inflación se modera, pero no permite bajar la guardia", y ha advertido de que "cualquier repunte de los precios de la energía puede afectar directamente al poder adquisitivo de las personas trabajadoras".
La CEOE ha elevado hasta el 3,1 % su previsión de inflación para 2026 si el conflicto en Oriente Próximo se resuelve en las próximas semanas, pero, de no ser así, la tasa podría ser superior, ya que el encarecimiento de la energía y las materias primas se podría trasladar a otros productos.
La patronal revisado sus previsiones una vez conocido que el índice de precios de consumo (IPC) se moderó dos décimas en abril, hasta el 3,2 % interanual, por el abaratamiento de la electricidad y a pesar de la subida de los carburantes, que se ha visto compensada por las rebajas fiscales aprobadas por el Gobierno.
Para la CEOE, estas medidas han contenido el incremento de los precios de los productos energéticos, lo que ha permitido que la inflación general se haya desacelerado hasta el 3,2 %, mientras que la subyacente también registra un avance más contenido, del 2,8 %.