Una empresa española ha desarrollado el poncho multiespectral 'Velum', una prenda de camuflaje destinada a las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad que dispone de una avanzada tecnología de enmascaramiento frente a sistemas de detección térmicos o infrarrojos como los que utilizan los drones militares.
La empresa de uniformes tácticos para las Fuerzas Armadas y de seguridad Fecsa ha presentado este jueves esta prenda que tiene una eficacia "absoluta" frente a las cámaras térmicas o infrarrojas equipadas en drones militares y visores de armas, con lo que los soldados que la utilicen serán invisibles ante dichos sensores, ha declarado a los medios su director ejecutivo, Carlos de Cos.
Este avance tecnológico es especialmente relevante en guerras como la de Ucrania, donde los drones se han convertido en la principal arma ofensiva, por lo que en Fecsa planean ampliar este desarrollo para emplear el material en vehículos con el objetivo de que su visibilidad térmica se reduzca a menos del 0'30%.
A su vez, los responsables de la compañía esperan que se comercialice en todos los ejércitos: "Es un producto que ya nos demandan y que se ve que tiene una utilidad práctica inmediata", ha expresado a EFE De Cos.
Más de 300.000 unidades de diferentes productos de esta empresa están equipando a las Fuerzas Armadas ucranianas: "Nuestros cascos han salvado vidas en Ucrania", ha destacado De Cos, quien ha precisado que aunque no venden de manera directa a este ejército, son otros países los que les donan el material.
Fundada en 1934 en la madrileña plaza de Tirso de Molina, la entonces Fábrica Española de Confecciones (Fecsa) se ha asentado actualmente como un referente en la producción de equipamiento táctico y balístico.
Sus nuevos proyectos se centran en cascos con la capacidad no solo de repeler el impacto de un proyectil sino de absorber la fuerza letal que estos pueden producir en el cráneo con "materiales resilientes" que repartan el daño o trajes y máscaras de protección NBQ contra ataques nucleares, químicos o biológicos.
Su actividad no se limita al ámbito militar, puesto que también confeccionan equipos ignífugos para bomberos que cuentan con medidores de estrés térmico que indican cuando estos profesionales deben abandonar una posición ante el riesgo para sus vidas o blindajes balísticos para vehículos de carga y operativos.