Opinión

No tener miedo y ser libres

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 16 de mayo de 2026

Esto es lo que deseo a todos mis compañeros periodistas con motivo de la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que celebraos este domingo, 17 de mayo, junto a la Festividad de la Ascensión.

Una jornada muy especial para todos los que nos dedicamos a este bendito oficio de comunicar y para la que siempre los Papas han querido lanzar un Mensaje, como lo ha hecho este año León XIV, con motivo de la Festividad de San Francisco de Sales, patrón de los periodistas, que todos celebramos el 24 de enero. Un mensaje, en el que bajo el lema “PRESERVAR LAS VOCES Y LOS ROSTROS HUMANOS”, advierte sobre los riesgos de la Inteligencia Artificial (IA). El Pontífice llama a evitar que la tecnología simule relaciones, priorizando la dignidad humana, la verdad y la interacción personal sobre los algoritmos.

Personalmente destacaría cuatro puntos del mensaje, ante el auge de la IA, por eso el Papa subraya que el rostro y la voz son rasgos únicos de la persona, llamando a que la comunicación exprese la verdad del ser humano, o lo que es lo mismo, “Humanizar la Comunicación “. También, León XIV nos advierte sobre la "antropomorfización" de la tecnología y el riesgo de que la IA sustituya las relaciones auténticas, dañando el tejido social y cultural. Es decir, nos pone “alerta”. Nos llama a la “responsabilidad". Por eso el Papa solicita a comunicadores e instituciones realizar un uso ético de las herramientas digitales, superando la "simulación" y fomentando la confrontación real con el otro. Y el cuarto punto a destacar, es la invitación que nos hace para aprovechar las oportunidades tecnológicas con valentía, sin ocultar los riesgos y problemas críticos que conllevan. O lo que es lo mismo “discernimiento”.

Además, León XIV nos propone tres pilares para gestionar el uso de la IA: responsabilidad , cooperación y educación.

La responsabilidad parte del derecho a estar informados, porque “La información es un bien público. Un servicio público constructivo y significativo no se basa en la opacidad, sino en la transparencia de las fuentes, la inclusión de las partes interesadas y un alto nivel de calidad”.

En cuanto a la cooperación, todos, desde los artistas hasta los periodistas y los educadores “deben participar en la construcción e implementación de una ciudadanía digital informada y responsable”, incluyendo a la industria tecnológica, los reguladores, empresas creativas y el mundo académico.

La educación debe “aumentar nuestra capacidad personal de reflexión crítica, evaluar la fiabilidad de las fuentes y los posibles intereses que hay detrás de la selección de la información que nos llega”. Para esto resulta crucial “introducir la alfabetización mediática , informativa y de inteligencia artificial en los sistemas educativos a todos los niveles, una práctica que algunas instituciones civiles ya están promoviendo”.

“Necesitamos- nos dice el Papa en el Mensaje- el rostro y la voz para expresar de nuevo a la persona. Necesitamos valorar el don de la comunicación como la verdad más profunda de la humanidad, hacia la que también debemos orientar toda innovación tecnológica”.

Un gran Mensaje, como no podía ser menos, y que yo recojo desde el primer punto como fundamental para el ejercicio de nuestra profesión y que nos hacer no tener miedo y ser libres.