(Foto: EFE/ MEHR ).
GUERRA IRÁN
EL IMPARCIAL/Efe | Jueves 21 de mayo de 2026
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ha respondido a las amenazas del presidente de EEUU, Donald Trump, y ha aprobado una nueva orden que prohíbe la exportación de uranio enriquecido con niveles de pureza cercanos a los necesarios para fabricar una bomba nuclear.
Según informa la agencia Reuters, la directiva supone un gran obstáculo en las negociaciones de paz entre Washington y Teherán, ya que una de los puntos clave exigidos por la Administración Trump es la renuncia iraní a los 440 kg de uranio enriquecido al 60% que posee el país.
La exigencia estadounidense se alinea con la del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu para reducir la capacidad estratégica iraní en relación al uranio altamente enriquecido, considerado un material sensible por su uso militar y muy alejado de los niveles destinados a programas civiles.
La misma agencia señala que pese a la decisión del líder supremo, las autoridades iraníes estarían dispuestas a negociar una solución alternativa, tal como diluir las reservas de uranio bajo la dirección y supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
La escalada de tensión se produce días después de que Donald Trump diera a Teherán un ultimátum para cerrar un acuerdo nuclear en "dos o tres días". "No podemos permitirles (a Irán) obtener un arma nuclear. Si tuvieran un arma nuclear, destruirían Israel rápidamente e irían detrás de Arabia Saudí, Kuwait, EAU (Emiratos Árabes Unidos), Catar y todo Oriente Medio. Sería un holocausto nuclear", declaró.
La Guardia Revolucionaria iraní advirtió este miércoles de que la guerra “se extenderá más allá de la región” si Estados Unidos reanuda las hostilidades contra la República Islámica, después de las amenazas del presidente estadounidense de atacar de nuevo al país persa si no se logra un acuerdo.
Estados Unidos exigió a Teherán en su última propuesta la entrega de 440 kilos de uranio enriquecido al 60%, el mantenimiento de una sola instalación nuclear, la negativa a pagar compensaciones de guerra y el desbloqueo de menos del 25% de los activos iraníes congelados en el extranjero.
Teherán, por su parte, ha insistido en el fin de la guerra en todos los frentes —incluido Líbano—, el levantamiento de las sanciones, la liberación de todos los activos congelados, compensaciones de guerra y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz. Además, Irán pide aplazar las negociaciones sobre su programa nuclear a una fase posterior al acuerdo de paz.
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