El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, ha recibido esta tarde en el Palacio de la Moncloa a los presidentes de Extremadura y Asturias, Guillermo Fernández Vara y Vicente Álvarez Areces, respectivamente.
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Se trata de la quinta y la sexta reunión dentro de la ronda de contactos que Rodríguez Zapatero abrió el sábado con los presidentes catalán, José Montilla, y andaluz, Manuel Chaves, y que prosiguió el lunes con la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre.
El presidente del Gobierno ha recibido esta mañana al jefe del Ejecutivo gallego, Emilio Pérez Touriño, con el que ha comenzado una nueva jornada de contactos para intentar pactar el nuevo modelo de financiación autonómica.
Contactos telefónicosLa intención de Zapatero es recibir a todos los presidentes autonómicos, con algunos de los cuales ya ha conversado por teléfono, como el de Castilla-La Mancha, el también socialista José María Barreda, y el de Castilla y León, Juan Vicente Herrera (PP).
En este sentido, este martes ha contactado con el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, si bien ambos líderes han acordado reunirse tras las fiestas navideñas para abordar el nuevo modelo de financiación autonómica, al igual que se ha comprometido con el jefe de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, con quien se reunirá este miércoles.
Una vez que Zapatero complete la ronda, convocará en enero el Consejo de Política Fiscal y Financiera, órgano que ha de avalar el nuevo modelo que sustituya al aprobado por el PP en 2001.
Compromisos del GobiernoHasta la fecha, el presidente del Ejecutivo ha dejado satisfechos a todos los líderes autonómicos que han desfilado por el Palacio de la Moncloa. Algo que ha levantado las suspicacias de la oposición, ante la posibilidad de que el Gobierno no sea capaz finalmente de armar el rompecabezas de la financiación.
Este martes, José Luis Rodríguez Zapatero se ha comprometido a estudiar la propuesta del presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, de que el nuevo modelo de financiación recoja el coste derivado de las lenguas cooficiales. También ha garantizado que Galicia tendrá "más recursos por habitante", y se ponderarán variables como el envejecimiento y la dispersión, además de tener en cuenta de manera significativa los costes que en materia de inversión afectan a la educación, la sanidad y, en menor medida, los servicios sociales.
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El lunes, Zapatero aseguró a la presidenta madrileña que el nuevo sistema partirá de un acuerdo multilateral y tendrá en cuenta el aumento de la población, más acusado en regiones grandes como Madrid o Cataluña, manteniendo la "solidaridad" reconocida en la Constitución, de forma que las CCAA que "tienen más dificultades económicas van a recibir ayuda por parte de quienes más aportan".
Los encuentros bilaterales no convencen a todos El Ejecutivo defiende que es perfectamente compatible que haya reuniones conjuntas con todas las comunidades autónomas, y al mismo tiempo con los gobiernos regionales por separado, en respuesta a las críticas que ha recibido del PP.
En concreto, la secretaria general de los 'populares', María Dolores de Cospedal, ha reprochado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que se reuniera "de tapadillo y a espaldas de todos los españoles" con Cataluña y Andalucía.
En este sentido se pronunció también el portavoz de CiU en el Parlament, Oriol Pujol, quien tildó de "puro teatrillo" el encuentro entre Zapatero y Montilla, antes de augurar que el presidente de la Generalitat no logrará más que un acuerdo que caracterizó como "nuevo café para todos".
El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández-Vara, se ha mostrado cauto y no ha querido valorar el documento. Aunque se ha mostrado optimista sobre sus pretensiones ha preferido esperar a que el acuerdo esté terminado.
Frente a estas críticas, la Junta de Andalucía calificó la reunión del pasado fin de semana de "fructífera" y valoró la receptividad del Gobierno ante todos los principios que defiende la comunidad, como que la población sea el eje del nuevo modelo.