Paraguay afronta el Mundial 2026 con la sensación de estar de vuelta en la élite internacional. Hacía 16 años que no se clasificaban para una cita mundialista y su regreso a este torneo abre las puertas a un nuevo resurgir 'guaraní'. El seleccionador Gustavo Alfaro ha construido un bloque consistente en el que mezclan bien los pilares más experimentados como Gustavo Gómez (Palmeiras) y el prometedor juvenil Julio Enciso (Estrasburgo). Y los resultados están ahí: victorias sobre Argentina, Brasil y Uruguay en la fase de clasificación para este campeonato. Los recuerdos de la hazaña de 1998 parecen haberse desempolvado.
La vieja guardia volverá a asegurar la competitividad de un colectivo solidificado en defensa por Gómez y Omar Alderete (Sunderland); organizado en la medular por Diego Gómez (Brighton), Damián Bobadilla (Sao Paulo) y Matías Galarza (Atlanta United); y afilado en la ofensiva por Enciso, Miguel Alimrón (Atlanta United), Maurício (Palmeiras) y Ramón Sosa (Palmeiras). Se trata de una plantilla testada en el máximo nivel europeo y americano, y que comenzará su aventura en un grupo compartido con Estados Unidos, Australia y Turquía.