El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó este miércoles la posibilidad de cerrar un acuerdo de paz con Irán que permita a la República Islámica tener ningún tipo de control sobre el estrecho de Ormuz, clave para el comercio de petróleo.
"Son aguas internacionales, nadie las va a controlar. Vamos a vigilarlas. Las vigilaremos, pero nadie las va a controlar", declaró durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca.
El mandatario dio estas declaraciones después de que la televisión estatal iraní difundiera un preacuerdo, desmentido por la Casa Blanca, según el cual Teherán se comprometería a restablecer el tráfico en el estrecho a niveles previos a la guerra en el plazo de un mes, en coordinación con Omán.
"A ellos les gustaría controlarlas. Nadie las va a controlar. Son aguas internacionales y Omán se comportará como los demás", agregó el líder republicano.
Trump negó además que se esté negociando un eventual alivio de sanciones o el desbloqueo de fondos iraníes congelados, como han apuntado informaciones de prensa en los últimos días.
"No, no estamos hablando de ningún alivio de sanciones ni de dar dinero. Ni sanciones, ni dinero, ni nada", afirmó.
El presidente aseguró que las negociaciones con Irán están "yendo muy bien" y volvió a amenazar con retomar la ofensiva militar, suspendida desde abril tras un alto el fuego, si el diálogo fracasa.
"Nos está yendo muy bien. Creo que están empezando a darnos las cosas que tienen que darnos, y si lo hacen, será estupendo; y si no lo hacen, entonces el hombre a mi izquierda (el secretario de Defensa, Pete Hegseth) va a acabar con ellos", dijo.
Estados Unidos e Irán han intensificado en la última semana los contactos, con mediación de Pakistán, para tratar de cerrar un acuerdo que permita poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero y desbloquear el estrecho de Ormuz.
Según filtraciones publicadas en la prensa, el preacuerdo no incluiría un pacto nuclear, sino la extensión de la tregua durante 60 días para negociar la limitación del enriquecimiento de uranio por parte de Teherán.
Donald Trump condicionó este miércoles la firma de un eventual acuerdo de paz con Irán a que aliados de Washington en Oriente Medio, como Arabia Saudí o Catar, se adhieran a los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel.
"No estoy seguro de que debamos cerrar el acuerdo si no firman para unirse a los Acuerdos de Abraham", declaró Trump durante una reunión de su gabinete en la Casa Blanca, en la que afirmó que sus aliados le "deben" ese gesto.
Trump planteó esta cuestión el pasado sábado durante una conversación telefónica con líderes y representantes de Arabia Saudí, Baréin, Catar, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Pakistán y Turquía como parte de las negociaciones de paz con Irán.
"Nos gustaría que se sumaran a los Acuerdos de Abraham. Sería algo histórico si lo hicieran y, sinceramente, pienso que nos lo deben. Creo que sería realmente una señal tremenda, y pienso que esos países lo deben", insistió.
La normalización de relaciones entre Arabia Saudí e Israel, dos potencias regionales aliadas de Washington pero históricamente enfrentadas, supondría un cambio de primer orden en la geopolítica de Oriente Medio, aunque Riad asegura que solo lo hará cuando exista un camino creíble para el establecimiento de un Estado palestino.
La Administración anterior del demócrata Joe Biden (2021-2025) buscó activamente la adhesión de los saudíes a los Acuerdos de Abraham, pero las negociaciones se rompieron tras los atentados de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023 y la brutal ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza.
Los Acuerdos de Abraham fueron impulsados durante el primer mandato de Trump (2017-2021) y permitieron el establecimiento de relaciones diplomáticas de Israel con Emiratos Árabes, Baréin, Sudán y Marruecos.