A pesar de que cada vez hay más personas que se confiesan apáticos ante estas Fiestas, lo cierto es que la Navidad no entiende de fronteras. La noche del 24 es típico reunirse en torno a la mesa no sólo en España.
En
Argentina, las familias cenan juntas con un menú, eso sí, bastante diferente, debido a la estación del año. En la Pampa es pleno verano, por lo que predominan las ensaladas frías y la carne asada, regadas con sidra y rematadas con turrón y pan dulce (panetone).
En
Bolivia, numerosas familias van a la misa de gallo a las 12 de la noche para celebrar el nacimiento del Niño. Terminado el oficio, en algunas iglesias se saca al Niño en procesión para que se dé un paseo por las calles y después, en casa, todos bailan villancicos al pie de los nacimientos para alegrar al Niño hasta el amanecer. Canciones típicas que son interpretadas con instrumentos tradicionales.
Manuel Engo
En
España, la tradición del Belén llegó de la mano del monarca Carlos III, quien la importó desde Nápoles en el siglo XVIII. Una costumbre navideña que está cayendo en desuso es la del
aguinaldo. El día de Nochebuena, grupos de niños recorrían las casas de su vecindario y se ofrecían a cantar villancicos -acompañados de zambomba y pandereta- junto al pesebre o el belén de la casa a cambio de unas monedas o unos dulces.
Al otro lado del Mediterráneo, en
Roma, basta con pasear por Piazza Navona o Campo dei Fiori para disfrutar de los puestos navideños con dulces, piezas de belén, juguetes y otros regalos o entrar en alguna de las cientos de iglesias romanas que montan su propio portal de Belén.
Aunque el principal Belén de la ciudad se sitúa en la Plaza de España, no hay que olvidar los de Santa Maria Maggiore, el más antiguo del mundo y los que se sitúan en Piazza del Popolo. Precisamente aquí se encuentra uno de los árboles de Navidad más conocidos.
En las antípodas, en
Australia, la cena tradicional incluye pavo con jamón y plum pudding de postre. Algunos australianos celebran esta cena al aire libre, como la playa Bondi de Sydney. Además, desde 1937, en Melbourne se celebran los
Villancicos a la Luz de las Velas en la víspera de Navidad. Esa noche la gente se reúne a cantar villancicos iluminados tan solo por velas.
Los belgas también preparan una cena especial que incluye pavo relleno y un postre especial llamado
La bûche de Noel, que es un pastel hecho con crema. En
Bélgica es igualmente importante el desayuno del día de Navidad, cuando se sirve un pan dulce llamado
Cougnolle que tiene la forma del Niño Jesús.
Luces en Nueva YorkLa Gran Manzana se viste de luces y del espíritu navideño. Si con el desfile de Acción de Gracias de Macy's se marca el inicio de la Navidad, con las luces el árbol del Centro Rockefeller se inauguran los alumbrados de fin de año. También allí se encuentra una pista de patinaje sobre hielo que sólo abre para estas fiestas. Otro de los grandes atractivos es la decoración navideña de las tiendas como Saks, Macy´s, Tiffany´s y Lord & Taylor. La mayoría están listas para el día de Acción de Gracias y conservan la decoración hasta pasar el año nuevo.
EFE
Otro de los más famosos árboles de Navidad de Nueva York es el que se encuentra en el Lincoln Center.
La Navidad a orillas del TámesisLas compras navideñas también llenas las principales avenidas de Londres. Cada año sus calles son iluminadas con destellos multicolores que invitan a descubrir la magia escondida detrás de los pequeños rincones, las grandes avenidas y sus majestuosos parques. Desde una majestuosa vista del Támesis a una odisea patinando sobre hielo, la ciudad ofrece una exquisita variedad de regalos navideños para todos los gustos.
Una visión moderna que contrasta con la tradición medieval de los
mummings, que son representaciones en las que participan personas enmascaradas. Estas obras son tradicionales en las escuelas y en iglesias de pequeños pueblos.
Otra costumbre es colgar muérdago; según la tradición, las parejas que se paren bajo el muérdago deben darse un beso. También es tradicional el pudding de Navidad, un postre tradicional. La mezcla debe ser revuelta en el primer domingo de adviento por cada miembro de la familia en dirección este-oeste para conmemorar la visita de los Reyes Magos al Niño Jesús, mientras se pide un deseo en forma secreta. El 26 de diciembre es conocido como Boxing Day. Ese día se abren las cajas de caridad de las parroquias para que su contenido se distribuya entre las familias pobres.
Los ortodoxos, también de fiestaLa Navidad es la fiesta más importante junto con la Semana Santa para los cristianos ortodoxos. En esta época destacan sobre todo las liturgias. En
Chipre, los más tradicionales ayunan 40 días, en los que solamente comen verduras, renunciando a las carnes y a las grasas. Los niños van por las casas cantando
Kalanda, canciones bizantinas, por las que a veces se les da dinero, pero, sobre todo, dulces. Los pasteles de Navidad se cortan después de la misa del día 25, que es cuando se reúne la familia.
En la tierra de Papa NoelEn
Finlandia, el día de Nochebuena, a las doce en punto de la mañana, se proclama en Turku, la antigua capital del país, la Paz Navideña. Al atardecer, las familias se encaminan al cementerio, donde a las cinco de la tarde encienden velas a sus seres queridos. La noche del 23 de diciembre, después de que los niños se acuesten, los adultos velan hasta tarde en la noche para tomar café, hacer la comida y decorar la casa.
El 24 se desayuna crema de avena con canela, azúcar y leche fría. Dentro de la crema está escondida una almendra, y se dice que quién la encuentra, tendrá buena suerte o se casará el año siguiente. Los adultos toman una bebida que se llama "glogg" con pasas y nueces. Después de la cena viene Santa Claus con los regalos. También las mascotas de la casa reciben regalos, y es costumbre poner gavillas de trigo en el jardín para los pájaros.
Tradición cristiana y herencias paganasEn
Hungría, las costumbres populares en estas fiestas están relacionadas con ritos campesinos como la espera de una buena cosecha la próxima primavera, y con los miedos al mundo de la oscuridad y sus habitantes, como las brujas, los fantasmas y los espíritus.
En estos días del año comienza en las aldeas la construcción de
la silla de Luca, que sirve para reconocer a las supuestas brujas de la aldea y que está relacionada con Lucía, mártir de la iglesia católica. Según la creencia, al sentarse en ella en la iglesia durante la misa del Gallo se puede reconocer a las brujas por sus cuernos, que para los demás quedaban ocultos.
Otras costumbres también se alimentan de estos miedos y esperanzas asociados a esta época, como por ejemplo en el caso de las comidas que se sirven en las mesas navideñas de los magiares. Más allá del pescado, que es característico en toda Europa, los húngaros sirven manzana o ajo con miel, así como amapolas.
Cada miembro de la familia come una trozo de la misma manzana, fortificando así los lazos familiares, mientras que el ajo con miel servía para alejar los malos fantasmas o espíritus, como también en el caso de los vampiros, explicó Szojka. El ajo purifica y la miel endulza los días del próximo año, según la tradición.
La Quema del diabloEn
Guatemala, las fiestas se inician el 7 de diciembre con la
Quema del Diablo, pintoresca tradición que lleva a los guatemaltecos a buscar dentro de sus hogares aquellos materiales que ya no utilizan y armar con ellos una fogata para representar así que "sacan" al maligno de su casa. Asimismo, los más jóvenes van en busca de árboles secos llamados
chiriviscos para alimentar el fuego.
Después del Nacimiento del Niño, en Guatemala se viven tradiciones tales como el rezo de una Novena, la adoración de la imagen en muchas iglesias católicas y el
robo de Jesús Infante. Si, en un descuido, un familiar o amigo "roba" la imagen del Niño, el propietario de la imagen debe esperar que el "ladrón" se la devuelva, ofreciendo una fiesta para celebrar la aparición de éste.
La Navidad conquista ChinaPocos restaurantes y tiendas en ciudades como Pekín renuncian a decorar con "papanoeles" de cartulina, espumillón y bolas "made in China" sus entradas, mientras que los muchos centros comerciales de la capital tiran la casa por la ventana y colocan grandes árboles navideños.
EFE
El espíritu navideño domina el mes de diciembre en China, un país donde menos de 1 de cada 100 habitantes se confiesa católico y pocos conocen el trasfondo religioso de la fiesta occidental.
Los jóvenes son los que celebran con mayor entusiasmo la Navidad: en Nochebuena, aunque al día siguiente tengan clases e incluso exámenes, los estudiantes van a la discoteca con gorro de Papá Noel, se hacen regalos e incluso alguno se acerca a las iglesias católicas de la ciudad para saber qué es eso de la Misa del Gallo.