Cultura

Crónica taurina. San Isidro: una Puerta Grande para un heterodoxo

(Foto: EFE/Daniel González).

LAS VENTAS

Inés Montano | Lunes 01 de junio de 2026

Las Ventas abrió la Puerta Grande para Antonio Ferrera. La corrida de Adolfo Martín estuvo bien presentada, pero la incomprensible protesta de unos pocos talibanes taurinos estuvo a punto de llevar a los corrales a unos magníficos ejemplares de 503 y 512 kilos. Cuando el único criterio es el peso: estamos perdidos.

Volador (1º1/2) abrió la plaza dejando ver que hoy hay toros. Antonio Ferrera tuvo que sortear el peligro y esquivar las tarascadas. Una ovación. La obra final llegó con Mentiroso (4ºn68 3/21): los naturales por ambas manos han levantado los ánimos y la gente empezó a soñar a lo grande. Una oreja. Con Monedero (6º5/21) la Puerta Grande se hizo realidad. El toro fuerte y nada fácil ha sido abordado con la mano zurda y al compás cerrado. Y esto después de haberlo picado el mismo diestro y haberle hecho un quite por chicuelinas. La suerte de matar recibiendo. Y otra oreja.

Manuel Escribano hizo dos portas gayolas y puso los seis pares de banderillas, más acertadas las de su segundo. Con la pañosa en la mano dejó menos huella: llevó a Mentiroso (2ºn50 1/22) a los chiqueros. Inexplicable. El toro arreaba unas embestidas fuertes hacia la querencia descomponiendo la obra. Malagueño (5°3/21), por su parte, se fue por su voluntad también a la querencia y la faena, repleta de muletazos de trazo basto, impacientó al público. El toro quedó con un pinchazo y fue descabellado.

Paco Ureña fue herido por Peluquero (3º3/21): un ejemplar buscaba al torero sin mirar la muleta. Herido, zarandeado, Ureña acabó la faena con una media estocada y un acertado descabello.

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