La exmilitante del PSOE Leire Díez se vio al menos dos veces con Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad del primer Gobierno de Mariano Rajoy, para ofrecerle beneficios a cambio de información y le dijo: "Obviamente la intención de todo es limpiar, ¿vale? Yo no estoy aquí para otra cosa que no sea limpiar".
La exmilitante del PSOE grabó el sonido de los dos encuentros que mantuvo el 15 y el 22 de julio de 2024 con el abogado José Aníbal Álvarez y con Martínez, uno de los acusados del caso Kitchen, la presunta operación parapolicial para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas entre 2013 y 2015.
Las dos grabaciones, que muestran una negociación para alcanzar un supuesto pacto con la Fiscalía, fueron incautadas a la exmilitante socialista por la Guardia Civil y figuran en el sumario del caso Leire, que investiga una presunta trama delictiva para desestabilizar causas judiciales que afectaban al Gobierno y al PSOE.
"Aquí lo que les interesa es limpiar, ¿vale? Mi objetivo es limpiar. Yo no tengo ningún objetivo contra nadie. Si hay un mando que ha hecho un informe falso, tiene que estar fuera. Si hay un policía que ha hecho un informe falso, tiene que estar fuera", explicó Díez a Martínez en su segundo encuentro, tras decirle que sabía que él no había sido un "arma libre".
Leire Díez se presentó ante el ex número dos de Interior como alguien a quien "por circunstancias de la vida" el PSOE había puesto al frente de ver qué pasaba con el excomisario José Manuel Villarejo y con la "policía patriótica", que tenía, le dijo, las "mejores interlocuciones de este mundo", aunque "la mejor manera de poder hacer y poder llegar a un acuerdo es no ser nada".
"Cuando me preguntan 'tú qué eres?' Nada. Pero lo que se llegue conmigo a un acuerdo es lo que se va a hacer. Para eso tengo el mandato y para eso tengo la orden", afirmó.
La exmilitante pidió además a Martínez ponerse "en el lado adecuado de la historia", ayudándole a "desenmarañar" porque le consideraba la "pieza débil" de la trama de las cloacas y apuntó a explorar un pacto con la Fiscalía que evitase que el ex secretario de Estado, a quien la Fiscalía pide 15 años de cárcel en Kitchen, entrara en la cárcel.
Díez le dijo a Martínez que ella trasladaría que este ex alto cargo podía colaborar a quienes le habían puesto al frente, y ante preguntas del ex secretario de Estado, aclaraba que estaban "en la calle Ferraz comunicados con el Palacio de la Moncloa" y que al día siguiente tenía una reunión para trasladar "todo esto". Los metadatos del móvil ubicaron a Leire Díez al día siguiente a 300 metros de la sede del PSOE.
En su segundo encuentro, Martínez le habló de "clanes policiales" de que "se forzó la máquina para conseguir información de los Pujol", aunque consideraba que la encontrada era válida o le admitió que el excomisario José Manuel Villalrejo le había hablado de las saunas del suegro de Pedro Sánchez.
En su conversación, Martínez apuntó a acciones de la Policía que no conocía y a agentes que "no son del PP ni del PSOE", sino de sí mismos, como Villarejo.
Díez le pidió a Martínez que le contase lo que conociera de causas montadas desde "algo falso" porque ahí no hay Justicia "ni para ti hoy ni para mí mañana" y apuntó: "No necesito causas mayores, fabricación de nada, no quiero aquello que persigo".
"Si hacéis una aproximación que no sea sesgada, de verdad limpiar elementos que hayan podido hacer daño en un sentido o en otro, si es así, será bueno para el país", le dijo el ex número dos de Interior.