El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se veía obligado a hacer equilibrismos este viernes para tratar de mantener una explicación coherente de lo sucedido con Mercedes González, su directora de la Guardia Civil y Leire Díez, la fontanera de la cloaca del PSOE.
Tras negar con contundencia que González se hubiese reunido con Leire Díez, este jueves en Luxemburgo reiteraba su apoyo a la directora de la Benemerita, sin referirse a las reuniones. Tras admitirlas la propia González, al ministro no le ha quedado más remedio que decir que las conocía, pero que no habían tratado sobre "la trama
"Me remito al comunicado de ayer de ella", declaraba este viernes, "vuelvo a referir lo mismo, lo que me dijo ella y para mí es importante, no tuvo ningún contacto con Leire ni conversación relativa a la trama".
Grande-Marlaska ha comparecido ante los medios en el Complejo Policial de Canillas, donde este viernes preside la puesta en funcionamiento del Centro de Mando (CENAM) del dispositivo de seguridad por la visita del Papa León XIV.
"Yo no tengo ningún elemento que me haga entrever que eso no es cierto", ha señalado Grande-Marlaska en declaraciones a los periodistas este viernes, horas después de que Mercedes González admitiera tres reuniones con la exmilitante del PSOE.
Según dijo, dos de estos encuentros no estuvieron relacionados con el cuerpo y en el tercero Leire Díez le pidió la readmisión del comandante Rubén Villalba, implicado en un caso judicial, a lo que la máxima autoridad del instituto armado se negó.
La comisión de Interior del Senado va a citar a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, a una comparecencia urgente la próxima semana para que dé explicaciones sobre sus reuniones con la exmilitante socialista Leire Díez.
Fuentes del PP han avanzado a EFE que la cita será decidida en una reunión de la mesa de la comisión en su reunión que comenzará a las 13:00 horas de este viernes, un órgano en el que ese partido tiene mayoría suficiente para decidir las comparecencias.