Motor

KGM lleva el 4×4 al siguiente nivel con la gama Aventura, preparada para superar cualquier desafío

Lunes 08 de junio de 2026
Una preparación nacida de la experiencia en el desierto

En una industria automovilística donde los SUV dominan el mercado y los auténticos todoterrenos son cada vez más escasos, KGM ha decidido tomar un camino diferente. La marca surcoreana, heredera de la experiencia de SsangYong en vehículos de trabajo y aventura, ha desarrollado en España una serie de preparaciones específicas que llevan las capacidades off-road de sus modelos Musso y Rexton a un nivel superior.

La denominada gama KGM Aventura no es una simple edición especial ni un paquete estético. Se trata de un conjunto de modificaciones homologables y personalizables que nacen de las necesidades reales de los usuarios más exigentes, especialmente aquellos profesionales y aficionados al 4×4 que demandan mayores prestaciones fuera del asfalto.

Lo que diferencia a estos desarrollos de otras propuestas del mercado es el trabajo previo realizado por KGM España. La compañía ha acumulado más de 130.000 kilómetros de pruebas en los desiertos del norte de África, un banco de ensayos real donde se han puesto a prueba todas las soluciones técnicas incorporadas posteriormente a la gama Aventura.

El objetivo era claro: recuperar parte de las capacidades todoterreno que muchos vehículos han ido perdiendo en los últimos años para mejorar su comportamiento en carretera. Frente a una tendencia generalizada hacia la comodidad y la versatilidad urbana, KGM ha optado por potenciar las cualidades camperas de dos de sus modelos más emblemáticos.

Tanto el Musso como el Rexton cuentan con una ventaja fundamental para este tipo de transformaciones: una arquitectura robusta basada en chasis de largueros y travesaños, una solución tradicional que sigue siendo la referencia cuando se busca resistencia, capacidad de carga y comportamiento en condiciones extremas.

El KGM Musso Aventura representa la máxima expresión de las capacidades 4×4 dentro de la gama. Para esta preparación, la marca ha partido de la versión de batalla corta, una elección estratégica que mejora notablemente las cotas todoterreno gracias a un menor voladizo trasero y una distancia entre ejes más contenida.

La transformación comienza con un kit de elevación de carrocería de 4,5 centímetros acompañado por un robusto cubrecárter de duraluminio de 8 milímetros de espesor. Sin embargo, la verdadera revolución llega con la suspensión.

El Musso Aventura incorpora amortiguadores Öhlins de botella separada, regulables manualmente tanto en compresión como en extensión, una solución habitual en vehículos de competición y preparaciones de alto nivel. Estos componentes se complementan con muelles específicos que permiten elevar la carrocería 40 milímetros en el eje delantero y 30 milímetros en el trasero.

A ello se suman llantas Braid especialmente desarrolladas para aumentar la anchura de vías y neumáticos BF Goodrich KO2 en medida 265/70 R17, una referencia entre los aficionados al off-road por su equilibrio entre prestaciones en carretera y capacidad fuera del asfalto.

Los resultados de estas modificaciones son contundentes. El ángulo de ataque pasa de los 19,5 grados originales a unos impresionantes 34,1 grados, mientras que el ángulo de salida alcanza los 27 grados y el ventral llega a los 28 grados.

Más allá de las cifras, estas mejoras se traducen en una capacidad muy superior para superar obstáculos, afrontar pendientes pronunciadas y circular por zonas técnicas donde un vehículo convencional tendría serias dificultades.

La altura libre al suelo también experimenta una notable mejora. El eje delantero dispone ahora de 30 centímetros de distancia respecto al terreno, mientras que la parte más baja de la carrocería se sitúa a 37 centímetros del suelo.

El resultado es un pick-up que no sólo destaca por su capacidad de carga y su robustez, sino que también se convierte en una herramienta perfecta para expediciones, rutas 4×4 y actividades al aire libre.

Si el Musso Aventura está orientado a quienes buscan un vehículo versátil para trabajo y ocio, el KGM Rexton Aventura se posiciona como una de las últimas alternativas reales para quienes desean un todoterreno de carrocería cerrada con auténticas capacidades off-road.

En un mercado donde modelos históricos han desaparecido o han evolucionado hacia SUV más enfocados al asfalto, el Rexton mantiene elementos tan valorados por los puristas como la reductora y el chasis independiente.

La preparación sigue una filosofía similar a la aplicada en el Musso. El kit de elevación de carrocería y el cubrecárter de alta resistencia constituyen la base del proyecto. Posteriormente se instala una suspensión específica con amortiguadores Öhlins regulables, acompañados por nuevos elementos elásticos que permiten ganar 40 milímetros de altura en ambos ejes.

Las llantas Braid y los neumáticos BF Goodrich completan una transformación que mejora notablemente las prestaciones fuera del asfalto sin comprometer el confort de marcha, uno de los puntos fuertes del modelo gracias a su esquema de suspensión trasera independiente.

Prestaciones off-road de primer nivel

Las cifras del Rexton Aventura hablan por sí solas. El ángulo de ataque aumenta hasta 32,6 grados, el de salida alcanza los 32 grados y el ventral se sitúa en 27 grados.

La altura libre al suelo también crece de forma significativa. El eje delantero queda situado a 28 centímetros del suelo, mientras que el trasero alcanza los 27,5 centímetros, mejorando notablemente la capacidad para superar obstáculos y circular por terrenos complicados.

Además, KGM ha desarrollado una solución específica para alojar una rueda de repuesto de tamaño completo en el interior del maletero, una característica especialmente valorada por quienes realizan viajes de aventura o travesías en zonas remotas donde una rueda temporal no sería suficiente.

Personalización total para cada aventurero

Uno de los aspectos más interesantes de la gama Aventura es su carácter personalizable. Al tratarse de preparaciones homologadas individualmente, cada cliente puede adaptar el vehículo a sus necesidades concretas.

Entre las opciones disponibles figuran snorkels para vadeos profundos, bacas de expedición, barras LED, soportes para accesorios, bolas de remolque o sistemas específicos para transportar material de rescate y aventura.

Esta flexibilidad permite configurar desde un vehículo orientado al turismo de aventura hasta una herramienta profesional para trabajos en entornos rurales, forestales o de difícil acceso.

La llegada de la gama Aventura demuestra que todavía existe mercado para los auténticos todoterrenos. Mientras muchas marcas han abandonado este segmento o han reducido sus capacidades camperas, KGM ha decidido reforzar precisamente ese ADN aventurero que históricamente ha caracterizado a sus vehículos.

Con unas preparaciones desarrolladas específicamente para el mercado español, probadas en condiciones extremas y plenamente homologables, la firma coreana ofrece una propuesta única para quienes necesitan o simplemente desean un vehículo capaz de llegar allí donde termina el asfalto.

En un momento en el que los SUV dominan las ventas, los KGM Musso Aventura y KGM Rexton Aventura reivindican el valor de los verdaderos todoterrenos, aquellos diseñados para enfrentarse a cualquier desafío y convertir los terrenos más complicados en una simple etapa más del camino.