El enlace de Dua Lipa con Callum Turner en el que ha lucido un espléndido diseño de Shiaparelli de chaqueta y falda ha permitido recordar el de Bianca Jagger en 1971 durante su boda con el líder de los Rolling Stones, dos momentos impactantes que han desvelado su personalidad y elegancia con una elección que no es tan inusual como imaginamos.
Stephen Jones se ha encargado del diseño exclusivo de Dua Lipa, con chaqueta marfil rematada en círculo, adornada con botones emblema de la firma, que ha combinado con una falda asimétrica a juego con un corpiño interior con encaje blanco y como complemento unos guantes blancos.
Aunque Bianca Jagger se decantó por el pantalón, ambas también cubrieron su cabello con sombreros muy favorecedores de ala amplia que añadían un plus de carácter al conjunto.
En la ficción, no hay que olvidar que la popular Carrie Bradshaw de 'Sexo en Nueva York' eligió un conjunto de satén beige para su enlace definitivo con 'Big' en el Ayuntamiento de la ciudad, una apuesta a la que la protagonista no ponía el sello de un creador de renombre. Eso sí, el calzado, como no podía se de otra manera, era de Blahnik.
Si bien casarse con un traje de chaqueta o incluso de negro era una opción bastante habitual en los años 20, no lo fue menos para grandes estrellas dos décadas después.
Ava Gardner se casó 1942 con el actor Mickey Rooney con un traje sastre, decorado con orquídeas y un tocado en el pelo, según contó en sus memorias sí le hubiera gustado casarse con un vestido blanco. Años más tarde, contrajo matrimonio con el músico Artie Shaw, en este segundo enlace también eligió un traje de chaqueta.
Cuando Marilyn Monroe y el jugador de beisbol Joe Dimagio se casaron, la actriz eligió un traje de chaqueta de corte midi con larga botonadura en la chaqueta.
Las últimas propuestas de firmas como Jacquemus, Yolancris, Brea o la valenciana Isabel Sanchis incluyen en sus colecciones nupciales trajes de dos piezas, una manera de ofrecer diversidad en un universo tan personal como el de las novias, que los eligen tanto para bodas civiles como religiosas.
"Las novias que eligen un dos piezas son mujeres muy seguras de sí mismas, que quieren disfrutar y no esperan aprobación exterior", ha comentado a EFE Paula Maiques, creativa junto a su madre Isabel Sanchís de la firma homónima.
Isabel Sanchis tiene en su catálogo desde un aparentemente sencillo conjunto de chaqueta de crepé blanco, pantalón y corbata a un sofisticado traje con falda de mucho vuelo, chaqueta armada en las caderas y escote en pico para lucir sin nada que cubra el interior, un diseño que adereza con un lazo muy armado en el cuello.
"La pamela es un buen complemento, pero debe de acompañar el espacio. Los lazos, igual que las flores, dulcifican algunos looks dándoles un punto romántico", advierte Maiques.
Asegura que algunas novias prefieren el traje pantalón para poder utilizarlo en más ocasiones, sin embargo, otras prefieren la falda porque les realza más.
En el caso de Yolancris, su directora creativa Yolanda Pérez apuesta por una colección de estilo boho con siluetas fluidas y una feminidad libre con mucho encaje y transparencias etéreas.
Es el caso de un conjunto de dos piezas de blusa con volante en el pecho y cuello elevado que combina con falda midi, un conjunto rompedor con chaqueta larga y botas blancas estilo cowboy con el que redefine el lenguaje nupcial contemporáneo, con mucha atención al detalle.
Atrevido es el diseño del canario José Acosta que apuesta por un clásico traje de chaqueta negro en jacquard, con solapas en raso y chaleco interior con cuello en ganchillo a modo de collar.
El especialista en novias Juan Brea presentó en la pasarela de moda nupcial Atelier Couture a una novia luciendo una atractiva bomber en tweed de lana, bordada a mano con perlas y grandes lazadas en los puños.
Un corpiño en mikado de seda, con drapeado en gasa rústica y flores 3D en organza con pantalón de gasa transparente completan el conjunto.
Piezas todas ellas que, en muchos casos, se utilizan también como segundo vestido de novia para ganar en comodidad durante la fiesta posterior al enlace.