Una semana más, los socios del Gobierno se ponen de perfil a medida en que siguen conociéndose más aspectos sobre los casos de presunta corrupción que afectan al Gobierno. Por un lado, dan la legislatura por terminada y critican al PSOE, con la mente puesta en futuras campañas electorales. Por otro, siguen respaldando de manera tácita a un Ejecutivo, el de Pedro Sánchez, al que pretenden utilizar para sus fines políticos.
"Trabajaremos día y noche sin levantarnos de la mesa hasta lograr que se cumpla todo lo pactado", ha resumido el lehendakari Imanol Pradales, del PNV, uno de los partidos que tiene la llave de una moción de censura, pero que pretenden alargar una legislatura que dan por muerta, pero que no dejarán de exprimir.
En el congreso, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que aspira a liderar la izquierda tras el desmoronamiento de Sumar, ha señalado este miércoles, tras las últimas revelaciones sobre el caso Leire, que el límite que ponen al Gobierno sigue siendo la financiación ilegal del partido y ha afirmado: "Estamos frente a la cutrez de las cloacas del PSOE, veremos cómo acaba".
En declaraciones a los periodistas en los pasillos de la Cámara Baja, ha contrapuesto la "cutrez de las cloacas o malas praxis, siendo generoso, del PSOE" con la "cierta profesionalidad de las cloacas o malas praxis de Partido Popular".
Preguntado por los supuestos encuentros en la sede de la Fiscalía General del Estado de la exmilitante socialista Leire Diez con miembros de la presunta trama para boicotear causas judiciales que afectaban al PSOE o al Gobierno, ha señalado que el bipartidismo se cree que "este país es suyo".
En cuanto al servicio de contravigilancia que activó Interior para proteger a Díez en 2025, ha considerado que ello muestra que "seguramente no era una militante más".
La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, por su parte, se ha mantenido este miércoles fiel al presidente del Gobierno pero le ha avisado de que "limitarse a resistir será un fracaso asegurado" y le ha pedido que acabe con la "situación de parálisis" y recupere "la agenda social y plurinacional".
En la sesión de control en el pleno del Congreso, la portavoz de EH Bildu ha afirmado que el Gobierno y la legislatura "atraviesa en un momento difícil", ante los casos judiciales que afectan tanto al Ejecutivo de Pedro Sánchez como al PSOE.
"Lo que estamos conociendo sobre supuestas prácticas en el entorno de su partido nos parece grave. Por eso usted deberá aclararlo todo y le exigiremos que depure las responsabilidades que sean necesarias frente a cualquier tipo de corrupción", ha dicho.
El lehendakari, Imanol Pradales, ha asegurado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene que "dar la cara, tomar decisiones, forjar acuerdos y cumplir lo pactado" ya que, según ha remarcado, "gobernar no solo es resistir".
Pradales ha hecho estas declaraciones este miércoles en San Sebastián en su intervención en un foro organizado por El Diario Vasco, en el que ha dicho que la "legislatura española está en el tiempo de descuento" y que "la cuestión es cómo se afrontan las próximas semanas y meses".
"Trabajaremos día y noche sin levantarnos de la mesa hasta lograr que se cumpla todo lo pactado", ha remarcado Pradales, quien ha considerado necesario que el Gobierno y su presidente, Pedro Sánchez, "den la cara" ya que los últimos casos conocidos son "muy graves" y exigen explicaciones.
El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha asegurado este miércoles, en la sesión de control al Gobierno, que ve "bien" a Cataluña a lo que la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, le ha contestado que "le hacen falta gafas".
Sánchez ha respondido a la pregunta de Nogueras de cómo ve a Cataluña con un escueto "la veo bien" mientras que la portavoz le ha espetado que necesita "gafas" porque el Gobierno "no ha pagado ni un solo año el dinero que le corresponden a Cataluña y a los ciudadanos de Cataluña".
"Los ciudadanos de Cataluña pagamos impuestos de primera pero recibimos un trato de país de tercera", ha dicho Nogueras, quien también ha considerado que los trabajadores catalanes hacen "un sobreesfuerzo" desde hace muchos años para "mantener en pie un país" que el Ejecutivo central "ha abandonado".
En esa línea, ha apuntado a que el Gobierno solo se acuerda de Cataluña cuando necesita los votos de las formaciones catalanas y ha criticado que sea "incapaz de gestionar ninguna crisis": "Ni Rodalies, ni maestros, ni médicos, ni corrupción".