Vuelta a la vulgaridad. Tras la espléndida sesión en la que brilló la autoridad del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, tenían algunos la esperanza de que se elevara el tono y se ahondara la profundidad del debate parlamentario español.
Pues no. A la agresiva intervención de Alberto Núñez Feijóo ha contestado Pedro Sánchez con el tradicional y manido: “Y tú más”. El presidente del Gobierno casi nunca responde a lo que le preguntan. Lleva preparadas respuestas generales y las suelta con una verborrea a veces incontenible. Cuando le agreden directamente modifica la fórmula y responde con el “y tú más”, muletilla, por cierto, que irritaba a Cánovas del Castillo. “El Congreso está para resolver asuntos de actualidad, no para referirse tórpidamente a cuestiones pasadas”.
A Pedro Sánchez le es igual. Desde hace tres años se dedica a estirar la situación con el fin de continuar sentado en su poltrona monclovita hasta el año 2027 con tiempo para preparar un censo electoral aumentado gracias a los centenares de miles de votantes a los que ha concedido la nacionalidad.
Sería estúpido desdeñar la habilidad de Pedro Sánchez para permanecer. En contra de lo que dicen las encuestas más responsables, no tiene perdidas las elecciones generales. Si culmina la transformación del censo electoral veremos lo que pasa. Feijóo creyó en el año 2023 que la presidencia le caería del cielo sin hacer nada. Tal vez siga pensando lo mismo en lugar de esforzarse para que Pedro Sánchez, derrotado en las encuestas, no modifique la situación que hoy por hoy le trasladaría desde la silla curul de Moncloa hasta el banquillo de los acusados. Feijóo debe prevenir porque luego no podrá curar. Y el “tú más” de la sesión parlamentaria pospapa forma parte de la política sanchista: ganar tiempo.