Un Falcon del Ejército del Aire ha despegado a las 18:09 horas (hora local) del aeropuerto Tenerife Norte con el Papa León XIV a bordo tras la incidencia técnica ocurrida en el avión de Iberia que lo debía trasladar a Roma.
El Rey, así como los autoridades que se encontraban en el aeropuerto, han acompañado al pontífice hasta la escalerilla de la nave, en la que también viajan sus colaboradores más cercanos.
Fuentes de la Casa Real han informado de que el Rey, tras despedir al Papa, esperará a otro avión de la Fuerza Aérea española para regresar a Madrid.
La salida de León XIV se produce con más de tres horas de retraso sobre el horario previsto, una de ellas por la demora en los actos celebrados en Tenerife con motivo del último día de su visita a España y otras dos por la incidencia ocurrida en el avión que lo debía trasladar a Roma.
Está previsto que el pontífice llegue a Roma a las 23:00 horas mientras que el resto de la comitiva vaticana deberá esperar la llegada de un nuevo avión, que ya ha sido enviado desde Madrid y está previsto que aterrice en Tenerife a las 20.40 hora local.
El Airbus 320 Parque Nacional Picos de Europa de Iberia en el que iba a viajar el Papa inicialmente tenía que despegar a las 15:20 hora local (14:20 GMT) pero ya llevaba una hora de retraso acumulado por los últimos actos.
Poco antes de las 16:30 hora local, el Papa descendió del avión, acompañado por el Rey Felipe VI, que había vuelto a la terminal tras haberlo despedido a pie de pista minutos antes. Juntos bajaron del aparato y regresaron conversando y con gesto relajado.
El comandante informó al pasaje de una incidencia técnica y minutos después precisó que se iba a remolcar el aparato para colocarlo contra el viento, es decir darle la vuelta, con el objetivo de "intentar una nueva puesta en marcha del motor, ya que el fallo se ha podido producir por el viento en cola", explicó.
Mientras, comenzaron a desembarcar algunos de los cardenales que acompañan al Papa en su viaje, como el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, y el cardenal español Ángel Fernández Artime. Además, los asistentes del vuelo recibían agua a los periodistas y al resto del séquito del Vaticano.
Sin embargo, la maniobra resultó infructuosa, y poco después de las cinco de la tarde hora canaria comenzaba a desembarcar todo el pasaje a la espera de una nueva aeronave, según informaba Iberia en un comunicado, en el que añadía que se trataba de un problema técnico que no se podía reparar inmediatamente.