Motor

Ebro acelera su visibilidad internacional de la mano de la Selección Española en el Mundial

Lunes 15 de junio de 2026
Una alianza con vocación de largo recorrido

La Selección Española afronta este verano uno de los mayores desafíos de su calendario deportivo y lo hará con un nuevo compañero de viaje. EBRO, la histórica firma automovilística española renacida recientemente en el mercado, acompañará al combinado nacional durante la gran competición internacional de selecciones que se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá.

La presencia de la marca junto al equipo dirigido por el seleccionador nacional supone un paso más en la estrategia de posicionamiento de una compañía que busca recuperar protagonismo en la industria automovilística española vinculándose a algunos de los símbolos más reconocibles del deporte nacional.

España iniciará su participación el próximo 15 de junio en el Atlanta Stadium, donde se enfrentará a Cabo Verde en el primer encuentro de la fase de grupos. Será el inicio de un camino que continuará también en Atlanta frente a Arabia Saudí el 21 de junio y que concluirá la primera fase en Guadalajara, México, con el duelo ante Uruguay en la madrugada del 27 de junio.

La participación de EBRO en esta gran cita deportiva se enmarca dentro del acuerdo de patrocinio alcanzado con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), una alianza que convirtió a la compañía en socio patrocinador y vehículo oficial de las selecciones españolas masculina, femenina y Sub-21.

El acuerdo fue rubricado en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas por Pedro Calef, consejero delegado de EBRO Motors, y el presidente de la RFEF, Rafael Louzán. El compromiso estará vigente hasta el 31 de agosto de 2028 y contempla además la posibilidad de ampliarse hasta el año 2030.

Para la firma automovilística, esta asociación representa mucho más que una simple acción de marketing. La compañía considera que comparte con la Selección valores como el esfuerzo, el compromiso, la capacidad de superación y el arraigo a una identidad nacional que conecta con millones de aficionados.

La nueva etapa de EBRO ha estado marcada por la recuperación de una de las denominaciones más emblemáticas de la industria española. Tras décadas de ausencia, la marca ha regresado con un ambicioso plan industrial que incluye la reactivación de la histórica planta de la Zona Franca de Barcelona y una apuesta por la movilidad sostenible y la innovación tecnológica.

En ese contexto, la vinculación con la Selección Española aparece como una plataforma ideal para reforzar su visibilidad tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. La competición mundialista ofrece un escaparate global capaz de proyectar la imagen de una compañía que aspira a convertirse nuevamente en uno de los referentes de la automoción nacional.

Desde la empresa destacan además las similitudes entre el proyecto deportivo de la Selección y la nueva filosofía corporativa de la marca. Ambos comparten, aseguran, una visión basada en el talento, la capacidad de crecimiento y la ambición por competir al máximo nivel.

Pedro Calef quiso subrayar la importancia que tiene para la compañía esta colaboración en un momento especialmente significativo para la marca.

«Nos sentimos profundamente orgullosos de formar parte de la Selección Española en esta nueva etapa de EBRO. Queremos estar al lado de nuestro equipo nacional, acompañando y animando a unos jugadores que representan el esfuerzo, la superación y el compromiso«, señala el máximo responsable de la compañía.

El directivo destacó además que la empresa se identifica plenamente con una manera de entender el deporte basada en el trabajo constante, la dedicación y la capacidad de generar ilusión entre millones de seguidores.

Mucho más que un patrocinio

La relación entre EBRO y la Federación ya ha estado presente en diferentes compromisos internacionales de las selecciones nacionales, aunque la gran competición de este verano representa uno de los hitos más importantes del acuerdo.

La compañía entiende esta presencia como una oportunidad para estrechar lazos con los aficionados y asociar su imagen a uno de los activos de mayor prestigio del deporte español. No en vano, la Selección sigue siendo uno de los principales embajadores de la marca España en el exterior y un referente para varias generaciones de seguidores.

Con este movimiento, EBRO continúa consolidando una estrategia de crecimiento basada en cuatro pilares fundamentales: innovación, sostenibilidad, producción nacional y cercanía con el consumidor. Una fórmula con la que pretende fortalecer su regreso al mercado automovilístico y recuperar el protagonismo que tuvo en otras épocas.

Mientras la Selección busca alcanzar el éxito deportivo en Norteamérica, la marca española aprovechará la enorme repercusión del torneo para reforzar su presencia y demostrar que su vuelta a las carreteras españolas es mucho más que una operación nostálgica. Es, según defienden desde la compañía, el inicio de una nueva etapa que mira al futuro sin renunciar a la herencia de uno de los nombres más reconocibles de la automoción nacional.