Los resultados de un estudio experimental con murinos y células cardíacas humanas cultivadas en laboratorio alertan de que la adición de ingredientes refrigerantes a el cigarrillo electrónico provocó latidos cardíacos irregulares que podrían aumentar el riesgo de paro cardíaco repentino.
Este estudio que difunde Circulation, Arrhythmia and Electrophysiology es el primero en demostrar que los agentes refrigerantes sintéticos del cigarrillo electrónico pueden afectar negativamente la salud del corazón. Concretamente, el sabor a mentol y los ingredientes sintéticos con sabor a hielo pueden provocar arritmias cardíacas.
En Estados Unidos se restringe la venta de muchos tipos de cigarrillo electrónico con sabor (también llamados vapes), como los de sabor a algodón de azúcar, para que resulten menos atractivos para los niños. Sin embargo, la mayoría de los Estados contemplan excepciones que permiten el uso de mentol y otros ingredientes que producen una sensación refrescante al inhalarlos.
Estas excepciones se mantienen vigentes, y la FDA autorizó recientemente la disponibilidad de ciertos cigarrillos electrónicos con sabor para adultos, lo que subraya las dudas sobre cómo los saborizantes, los agentes refrescantes, como el WS-3 y el WS-23, y el diseño del producto afectan la salud cardiovascular y el consumo entre los jóvenes.
El profesor Alex Carll, investigador principal del estudio que trabaja en la Facultad de Medicina de la Universidad de Louisville, en Kentucky, hace hincapié en que “dado que los refrigerantes sintéticos crean una sensación de frío sin sabor, quedan fuera de las restricciones de los cigarrillos electrónicos que se centran en caracterizar los sabores. Los refrigerantes sintéticos WS-3 y WS-23 se han vuelto muy populares en los vaporizadores, en parte porque reducen la aspereza y hacen que la inhalación sea más suave”.
En investigaciones anteriores, este científico y su equipo descubrieron que la exposición a los aerosoles de los cigarrillos electrónicos alteraba rápidamente el ritmo cardíaco en murinos, provocando latidos cardíacos anormales que ocurrían demasiado pronto o se omitían por completo.
Ahora, en este estudio, realizaron dos tipos de pruebas de laboratorio. En la primera, un grupo de ratones inhalaron aerosoles de cigarrillos electrónicos que contenían nicotina con o sin agentes refrigerantes. Se monitorizó su ritmo cardíaco y sus patrones de conducción durante la exposición.
En la segunda prueba, se expusieron células cardíacas humanas cultivadas en laboratorio a agentes refrigerantes y a noradrenalina para simular simultáneamente el impacto de la nicotina en las hormonas del estrés.
Las principales conclusiones de este trabajo son las siguientes:
“En conjunto, estos hallazgos sugieren que los refrigerantes podrían causar arritmias al preparar eléctricamente el corazón demasiado pronto o demasiado tarde para el siguiente latido”, opina el profesor Carll.
“En general, hemos observado que los cigarrillos electrónicos con sabor a tabaco no alteran la conducción cardíaca en ratones tanto como los cigarrillos electrónicos con mentol o refrigerantes sintéticos. Los refrigerantes, especialmente el WS-23, intensificaron los efectos cardiovasculares de la exposición a los cigarrillos electrónicos en los ratones, causando más latidos cardíacos irregulares y mayores signos en el ritmo cardíaco de respuestas de estrés de lucha o huida, lo que a su vez aumenta el riesgo de latidos cardíacos irregulares peligrosos y paro cardíaco repentino”, añade.
Así, destaca que “los cigarrillos electrónicos contienen refrigerantes en cantidades muy elevadas, a menudo superiores a la nicotina o cualquier otro saborizante. Los niveles de refrigerantes en los vaporizadores deberían ser objeto de regulación, especialmente si estudios posteriores confirman que aumentan los efectos nocivos del vapeo sobre el corazón”.
El estudio deja varias preguntas abiertas para futuras investigaciones. “Aún no está claro cómo los refrigerantes de los cigarrillos electrónicos afectan a las personas con mayor riesgo de sufrir arritmias cardíacas. Esto incluye a las mujeres embarazadas y a quienes padecen hipertensión, cardiopatías, obesidad o diabetes tipo 2. Tampoco sabemos si los efectos a corto plazo de los refrigerantes provocan daños a largo plazo”, afirma el profesor Carll.
Finalmente, cabe recordar que, en 2023, la Asociación Estadounidense del Corazón hizo público un documento titulado Impacto cardiopulmonar de los cigarrillos electrónicos y los productos de vapeo, en el que pedía más investigación a largo plazo sobre el uso de estos dispositivos por parte de personas con enfermedades cardíacas y pulmonares preexistentes.