Opinión

La danza de las cifras del fútbol profesional y cómo el alma golea al negocio

WELTPOLITIK

Carlos Ramírez | Miércoles 17 de junio de 2026

Más que un texto cargado de resentimiento o hasta envidia –natural, por cierto, en el ser humano--, los datos siguientes son aproximados y basados sólo los que circulan en las redes sociales, pero que estarían cerca de la realidad.

--El portero Vozhina del equipo de Cabo Verde (una isla que no llega a 500 mil personas de población) que le empató a 0 a la furia roja de España --que ya fue campeón mundial de fútbol en 2010-- tiene un ingreso diario de casi € 150, para hacer un total de € 55 mil al año.

--La gran estrella en ascenso de la selección española y procedente Del Barcelona, Lamine Yamal, alcanza ingreso diario de casi € 55 mil --casi € 200 millones de euros anuales--, lo que Vozhina acumula en un año.

--Y la figura el número uno del mundial --casi el sustituto en capacidad y carisma de Pelé--, Cristiano Ronaldo, podría cobrar al día € 555 mil, calculado en redes sociales casi € 200 millones al año.

Aquí se trata de comparar el ingreso, porque Vozhina mostró una pasión surgida en la competencia mundial, y Yamal sudó la camiseta como pocas veces pero las cosas no le salieron. Quizá a Messi (€ 150 millones anuales) se le vea a veces medio apático o distante o no apasionado, pero así es su carácter. Y a Ronaldo la pasión la viene más de la ambición deportiva personal por sobresalir, que del dinero que cobra.

Estos datos ilustran lo que está ocurriendo alrededor del campeonato mundial de fútbol en Canadá-Estados Unidos-México. Trump no asistió a la inauguración en su país y envió como representante al primer partido de la selección americana a su secretario de Estado Marco Rubio, nominado ya como precandidato preferido para las elecciones presidenciales de noviembre de 2028, y esa ausencia a nadie le preocupó. Pero la negativa de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, a presenciar como país anfitrión la inauguración de la competencia se convirtió es un tema ya no se diga de debate político nacional y está internacional, sino de una verdadera crisis porque la figura que acompañó a Gianni Infantino en el inicio de los juegos fue la de la actriz mexicana Salma Hayek, casada con un millonario francés y viviendo en París desde hace mucho tiempo. Por cierto, informativamente los gobernantes y jugadores de Canadá son como un cero a la izquierda: carecen de dolor.

El campeonato de fútbol fue promovido por la mayoría de Morena en la presidencia de la República, la Jefatura de gobierno de la ciudad capital y el 75% de las gubernaturas estatales como un distractor de las numerosas crisis latente so como un factor informativo que bajara un poco los ánimos febriles de los temas candentes: el narcotráfico, el enésimo anuncio de Trump de que pronto iniciaría una ofensiva terrestre en México para destruir a los cárteles de la droga, el estancamiento productivo con tasas de alrededor de 1% anual, la imagen impactante de las madres de 135 mil desaparecidos --en cifras oficiales, aunque más en la realidad-- abriendo hoyos en el territorio físico de la República para saber si están allí enterrados los restos de sus parientes. Y claro, la inflación que sigue creciendo más rápido que los ingresos salariales.

Y en términos noticiosos, especulativos y hasta políticos, las movilizaciones en las calles y plantones físicos en el Zócalo de la capital de la República posicionaron la rebelión de un sector disidente del sindicalismo magisterial de la educación pública primaria, con mucho efecto por la agresividad de sus protestas, pero con presencia de no más de cinco presuntos profesores bloqueando calles y carreteras, y todo ello para imponerle al Estado nacional la derogación de una ley que dicen que les afecta en sus pensiones, pero obteniendo como concesión y sin agradecerlo sustanciales aumentos salariales que no calmaron sus ánimos rebeldes. Los disidentes tienen parte --y no todas-- de tres de las 61 secciones del sindicato nacional de maestros.

La presidenta de México fue rebasada en sus argumentaciones por la realidad. Justificó que no quiso ir al inauguración para no codearse “con los de arriba”, una referencia con la cual se caracterizan aquí a los sectores más ricos y poderosos, pero horas antes del inicio de los juegos participó en una cena de súper lujo nada menos que en el Castillo de Chapultepec que simboliza lo mismo el lugar desde dónde quiso gobernar el emperador Maximiliano, hasta la casa que habitaron presidentes de México en la fase revolucionaria. Pero lo importante fue que ahí compartió “el pan y la sal” con la alta burguesía mexicana que después llenó el estadio de la inauguración y cumplió con la amenaza de una silbatina grosera y provocadora contra la presidenta ausente y contra su partido mayoritario Morena.

Así que el futbol no pudo sustituir el ambiente de las crisis, ni tampoco sirvió para una tregua política. En las conferencias de prensa mañaineras de los primeros días del mundial de futbol, Sheinbaum tuvo que aguantar preguntas inquisitoriales a veces en grado de furia periodística, aunque con la capacidad de escabullir polémicas con argumentaciones que profundizan el descontento nación.

Y queda como dato a analizar el traslado a las canchas de juegos de varios resultados inesperados donde selecciones de países subdesarrollados en diferentes niveles compitieron con el alma y el corazón contra equipos donde militaban las grandes estrellas del fútbol con sus ingresos multimillonarios.

Estos datos apenas ilustran pequeñas anécdotas de lo ocurrido en la primera semana del campeonato mundial de fútbol, con resultados sorprendentes que favorecieron a pequeños países y humillaron a grandes potencias, pero sin que de ahí se pueda desprender todavía alguna previsión de quién se pudiera estar enfilando hacia la conquista de la Copa.