El expresidente del Gobierno Felipe González ha considerado que, tras la sentencia que condena a 24 años de cárcel al ex secretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos, para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, las dos opciones "más claras" son dimitir o convocar elecciones, para "que te ratifiquen o te rectifiquen".
González ha lanzado este mensaje este martes en un coloquio en el que también ha participado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, con motivo de la asamblea general de la Federación de Empresarios de Toledo (Fedeto), donde ha señalado que Ábalos y también el ex secretario de Organización Santos Cerdán son personas de confianza de Pedro Sánchez "y, por lo tanto, hay una responsabilidad política evidente".
"No hace falta que te empujen. Hay un momento en que la responsabilidad política hay que asumirla. En eso consiste el liderazgo no mercenario o el liderazgo que se hace cargo del estado de ánimo de los otros", ha señalado el expresidente del Gobierno.
Con todo, ha recordado que él ya ha manifestado en ocasiones anteriores que Sánchez tenía que haber convocado ya elecciones.
Y es que a su entender "no hay salida, hay un bloqueo en el proceso de toma de decisiones para todos los asuntos que importan a España" e incluso ha opinado que el Gobierno central "no tiene un proyecto para España".
Por su parte, García-Page ha recordado que él ya planteó, en el Comité Federal del PSOE de hace un año, que Sánchez debía convocar elecciones o someterse a una cuestión de confianza, "sobre la base de que nada aventuraba que las cosas iban a estar mejor".
En cualquier caso, ha reclamado que los militantes tienen "derecho a saber y a tener respuestas". Así, y de cara al Comité Federal que su partido celebra este sábado, en el que ha lamentado que probablemente le den cinco minutos para hablar, ha reclamado "claridad" y "autocrítica".
En cuanto a la sentencia del Tribunal Supremo sobre José Luis Ábalos, el expresidente del Gobierno ha considerado que está "bien hecha", es "correcta", "muy medida" y "para colmo, es unánime", y ha pedido no tener una "visión distorsionada del funcionamiento de los tribunales".
Asimismo, ha defendido la condena a Víctor de Aldama, pues ha recordado que incluso el actual Gobierno central ha "aplaudido a aquellos que se han arrepentido y han denunciado delitos de corrupción del PP" y algunos incluso han sido indultados. "El gobierno ha animado a la gente a hacer eso, no pueden decir lo contrario", ha reflexionado González, que ha reclamado ser coherentes.
De su lado, el presidente castellanomachego ha reconocido que lo que más le ha llamado la atención han sido las reacciones a la sentencia más que el fallo en sí mismo y ha recordado que cuando el PSOE presentó la moción de censura contra Mariano Rajoy, el PP también decía entonces que "era una conspiración" contra ellos.
También preguntados por cómo ven el futuro del partido tras Pedro Sánchez y si ven una corriente crítica en el PSOE, Felipe González ha calificado de "dramática" la situación del partido y ha considerado que es "difícil arreglarlo desde dentro", si bien ha confiado en los más jóvenes.
Por su parte, García-Page ha reconocido que "es incómodo llevar una posición crítica", pero ha añadido que no le cuesta ser coherente.
Asimismo, ha recordado que él ya decía "cosas que se salían del carril" cuando Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba eran secretarios generales del PSOE, pero ha señalado que la diferencia es que "la tolerancia a la discrepancia era distinta".