El canciller alemán, Friedrich Merz, defendió este miércoles los contactos que mantiene su Gobierno con representantes del régimen de los talibanes en Afganistán, país con el que Alemania trabaja "a nivel técnico" con el objetivo de aumentar las deportaciones de criminales afganos.
"No normalizamos a este régimen", dijo Merz en una sesión de control al Gobierno en la Cámara Baja del Parlamento alemán o Bundestag al ser preguntado por la diputada de Los Verdes Sara Nanni, sobre los contactos con el régimen islamista afgano cuando éste "menosprecia a las mujeres".
"No tendemos la mano al régimen talibán", pues "se busca una colaboración a nivel técnico necesario que redunde en el interés nacional de nuestro país", argumentó Merz. El canciller incidió en que las "relaciones diplomáticas" se dan entre estados y "no entre gobiernos", pues Alemania no reconoce a los talibanes como Gobierno legítimo.
"Siempre hubo relaciones diplomáticas con Afganistán, actualmente estas relaciones diplomáticas las mantienen uno o dos representantes de dicho régimen y el ministro del Interior mantiene conversaciones con estos representantes sobre la repatriación de ciudadanos afganos que han cometido delitos en Alemania", abundó el canciller.
El jefe del Gobierno alemán también mostró su "total e incondicional" apoyo a su titular de Interior, Alexander Dobrindt, que trabaja actualmente con los talibanes "al nivel técnico más básico imaginable", para "repatriar a Afganistán a los ciudadanos afganos varones que hayan cometido delitos en Alemania".
El Gobierno alemán indicó el lunes que Alemania recibirá a una cantidad de representantes afganos del régimen talibán que no superará las cuatro personas en el marco del acuerdo alcanzado entre Berlín y Kabul para facilitar la expulsión de nacionales de Afganistán con destino al país asiático.
El Ministerio del Interior de Alemania trabaja para poder organizar hasta tres vuelos chárter de afganos al mes.
En lo que va de año han sido deportados 77 nacionales afganos en tres vuelos chárter.
Alemania y el régimen talibán mantienen contactos desde el pasado mes de septiembre, según explicó entonces Dobrindt.
Gracias al acuerdo sobre devolución regular de criminales que produjeron esos contactos, el Gobierno alemán confirmó el pasado 26 de febrero la primera deportación, que afectó a veinte delincuentes afganos, en un vuelo chárter a Kabul.
La defensa de Merz de los contactos con el régimen de los talibanes se produjo un día después de que se celebrara una reunión a nivel técnico en Bruselas centrada en el retorno de inmigrantes afganos. La Comisión Europea (CE) apostilló este miércoles que no se realizará "ningún tipo de concesión" al régimen de los talibanes.