Renfe ha decidido paralizar las oposiciones de operador comercial tras diversas reclamaciones sobre la coincidencia de parte del contenido de dos pruebas y materiales externos presuntamente difundidos previamente por terceros, han confirmado fuentes de la compañía.
Estas fuentes han señalado que, tras solicitar un informe técnico al proveedor del suministro y corrección de la prueba y realizar un informe por parte del área jurídico-laboral de Renfe, la compañía ha remitido la documentación del proceso de selección a la Abogacía del Estado para incorporar su criterio jurídico antes de adoptar una decisión definitiva.
Por ello, la empresa ha dejado en suspenso este proceso selectivo de 600 plazas de manera temporal, al menos hasta la emisión del informe por parte de la Abogacía del Estado, "que permitirá adoptar una resolución con todas las garantías".
La empresa ha defendido que todos los procesos de selección del grupo se rigen por los principios de mérito, capacidad e igualdad que garantizan el acceso al empleo público.
La compañía "adoptará las medidas necesarias para preservar la integridad del proceso y asegurar la plena igualdad de condiciones entre los aspirantes".
Previamente, CCOO ha denunciado que la situación exige la máxima responsabilidad y ha incidido en que "no se trata de retrasar el procedimiento, sino de garantizar que cualquier decisión se adopte con el máximo respaldo jurídico, con garantías y con mérito, capacidad y seguridad jurídica".
No obstante, para el sindicato, "el mero hecho de haber llegado a esta situación supone ya un grave perjuicio para todas las personas participantes".
"Cientos de aspirantes continúan viendo condicionado su futuro profesional por unas incidencias que nunca debieron producirse y que han generado un daño evidente a la confianza en el proceso selectivo y a la imagen de Renfe", ha remarcado el sindicato.