El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha declinado mediar en el conflicto médico contra el estatuto marco como le exigían los sindicatos del comité de huelga, a los que ha aclarado que es el Ministerio de Sanidad el "interlocutor competente" para canalizar el diálogo.
"El Ministerio de Sanidad, dentro de su ámbito de competencias, es el interlocutor competente para canalizar el diálogo y valorar las distintas propuestas que puedan formularse dentro de los cauces institucionales y procedimentales establecidos", según zanja una misiva firmada, "en nombre del presidente del Gobierno", por el director de gabinete de la Presidencia, Diego Rubio.
Desde esta perspectiva, prosigue la misiva, Presidencia les traslada su voluntad de "seguir favoreciendo el diálogo constructivo" que permita seguir avanzando "con el debido respeto a los procedimientos y a los distintos actores implicados".
Responde así a la solicitud que la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) junto al Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA) le hicieron para que mediara en el conflicto desatado por el estatuto marco contra Sanidad, a cuya titular, Mónica García, no ven capacitada para seguir con el diálogo.
En su carta, Sánchez recuerda que el texto fue acordado el pasado mes de enero entre el Ministerio y los sindicatos del ámbito de negociación (Satse-FSES, CCOO, UGT, CSIF y Cig-Saúde) y que a mediados de abril se constituyó la Comisión de Seguimiento para avanzar "de manera compartida" en las siguientes fases del proceso.
Asimismo, a comienzos de junio, el anteproyecto inició el trámite de audiencia pública tras su paso en primera vuelta por el Consejo de Ministros para recabar aportaciones de organizaciones y personas interesadas antes de remitirlo a las Cortes Generales.
"Este trámite representa una oportunidad singular para que perspectivas y sensibilidades adicionales a las canalizadas a través de los órganos de representación sean incorporadas al proceso, contribuyendo así a enriquecer el análisis y a favorecer soluciones equilibradas", subraya.
La respuesta no ha gustado al comité, responsable de las cinco huelgas médicas de este año y que ya ha avanzado que recrudecerán las protestas en otoño si no se producen avances en sus reivindicaciones para tener un estatuto médico propio.
Censura así que el jefe del Ejecutivo haya cerrado la puerta "a cualquier posibilidad de reconducir la situación actual a través del diálogo".
También critica que la carta no la haya rubricado Sánchez, lo cual demuestra que Sánchez parece "convencido" de que los médicos "no merecen mayor implicación ni tan siquiera para firmar él mismo una carta tipo con la que cree zanjar el conflicto médico más grave y largo de la historia de la democracia".
"No se aprecia en el texto un ápice de preocupación por el impacto en la asistencia sanitaria a consecuencia de la huelga, ni objeción alguna al hecho de que en la negociación del Estatuto Marco no estuvieran los sindicatos médicos, ni mención al rechazo unánime de la profesión al documento", censuran los sindicatos.
Por todo ello, opinan que este Gobierno parece no estar interesado "en poner fin a una huelga que ha provocado él mismo" y mantiene su "cerrazón" de llegar incluso a ignorar que ni siquiera los sindicatos que firmaron el anteproyecto lo apoyan actualmente y que "la posibilidad de que la norma salga adelante en lo que queda de legislatura es remota".
"Demuestra así, por tanto, que no va a asumir su fracaso y que no le importa el impacto de este conflicto en esa sanidad pública que tanto dice defender", concluyen.