El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la concesión de la Gran Cruz de la Real Orden del Mérito Deportivo a la exjugadora de bádminton Carolina Marín, quien anunció su retirada a finales de marzo pasado, en reconocimiento a "una trayectoria deportiva extraordinaria y a su decisiva contribución a la proyección internacional" de España.
El Gobierno ha subrayado que Marín ha situado al bádminton español en "la élite internacional con la conquista de un oro olímpico, tres títulos mundialistas y siete europeos como principales logros", según un comunicado del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
Con la distinción de la máxima condecoración que concede el Gobierno en el ámbito deportivo, "se reconoce la excepcional carrera de una deportista que ha cambiado para siempre la historia del bádminton español", remarca el departamento que dirige Milagros Tolón.
La deportista onubense, de 33 años, anunció que colgaba la raqueta el pasado 26 de marzo, en puertas de los Europeos que se celebraron en Huelva, su ciudad natal, al considerar que no quería seguir poniendo en riesgo su salud tras la grave lesión de rodilla que sufrió en los Juegos Olímpicos de París 2024, cuando estaba a punto de clasificarse para la final.
El Ejecutivo valora que Marín ha contribuido "de forma determinante a la visibilidad y el desarrollo de un deporte con escasa tradición" en España hasta que llegaron sus victorias.
De la ganadora de la medalla de oro en Río 2016, destaca además que "ha inspirado a nuevas generaciones de deportistas" y que representa los valores del "esfuerzo, la disciplina y la perseverancia", en particular en la recuperación de las tres graves lesiones sufridas durante su carrera.
"Su trayectoria constituye uno de los ejemplos más destacados de resiliencia en el deporte contemporáneo", abunda el Gobierno de Marín, quien en 2024 recibió el Premio Princesa de Asturias de los Deportes.