Editorial

El silencio cobarde de Óscar Puente medio año después del mortal accidente de Adamuz

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Lunes 20 de julio de 2026

Las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, que costó la vida a 46 personas, han denunciado al cumplirse seis meses, "el desamparo y la parálisis" que vienen sufriendo. Medio año después de producirse la tragedia, todavía nada se sabe oficialmente de los motivos del mortal accidente. Óscar Puente calla cobardemente, mientras intenta zafarse de los muchos indicios de que el origen del descarrilamiento del tren ocurrió por la falta de mantenimiento de la red ferroviaria, por la ausencia de inversión, por la dejadez e incompetencia del ministro.

Y es que, Óscar Puente no forma parte del Gobierno por sus cualidades intelectuales, ni mucho menos por su acierto al gestionar el Ministerio de Transportes. El presidente del Gobierno le nombró por ser el matón por antonomasia del sanchismo, por atacar con furia a la Oposición, por su lealtad perruna. Pero con el accidente de Adamuz ha quedado en evidencia el error de situar al frente del Departamento a un simple hooligan que nunca se ha ocupado ni preocupado, entre otras cosas, por mantener en condiciones de seguridad la red ferroviaria.

El ministro, todavía medio año después, en lugar de investigar el origen de la tragedia, se ha limitado a inventarse hipótesis falsas, a mentir para escurrir el bulto, a insultar a los medios de comunicación que investigaron con rigor los motivos de la tragedia ferroviaria. Pero siempre defendió que el mantenimiento y revisión de la red era impecable. Que acababa de ser renovada. Hasta que la propia comisión de investigación nombrada por él mismo admitió que el accidente se produjo por la rotura de una vía. Hasta que se comprobó que el tramo de la vía que se rompió en Adamuz "era una sección en la que se habían ensamblado materiales nuevos con elementos antiguos del año 1989". Y así se demostró la gran mentira del ministro y, por tanto, la dejadez del Gobierno en el mantenimiento de la red ferroviaria, el más que probable motivo por el que se produjo el accidente.

El accidente de Adamuz ha puesto en evidencia la irresponsabilidad e insolvencia de un Gobierno que se mantiene en el poder gracias a comprar los votos de los separatistas con el dinero de todos los españoles en lugar de invertirlo, en este caso, en el mantenimiento de la red ferroviaria. Pero ya ni la propaganda es suficiente para tapar el escándalo de la catastrófica gestión de un ministro que nunca se ha preocupado de otra cosa que adular a su presidente y esparcir bulos por doquier para eludir su responsabilidad de una tragedia ferroviaria sin precedentes.

Pero los hechos son tozudos. Desde que Óscar Puente es ministro de Transportes se han producido hasta 250 accidentes y más de 50 descarrilamientos, casi 1.000 averías técnicas y hasta 45.000 trenes con retrasos graves. Pero el ministro no se cansa de asegurar que la red ferroviaria española pasa por el mejor momento de su historia. Sin embargo, los incidentes y retrasos siguen colapsando la red ferroviaria, mientras el ministro se afana en defender a Pedro Sánchez de los múltiples casos de corrupción que le acechan y, eso sí, insulta al PP cada día como si el partido de Núñez Feijóo hubiera provocado el accidente de Adamuz o creado la cloaca del PSOE.

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