Cultura

Certamen en la Plaza de Las Ventas: ya tenemos una novillada para otoño

(Foto: Efe).

TOROS

Inés Montano | Viernes 24 de julio de 2026

La final del certamen de novilladas en Las Ventas has sido condicionado por la flaqueza de los novillos de Guadaira. Sus buenas hechuras y adecuada edad no pudieron suplir la falta de fuerza. Además, los tercios de varas han sido ejecutados para el mayor desgaste de la res: se ponían en cualquier sitio, dejando al toro desgastarse sin darle la salida. En este empeño se destacó Héctor Piña que dejó a El Mene sin su primera faena. De los banderilleros han sido aplaudidos José Alberto Aponte “Candelas” y Juan Carlos de Alba. Los novilleros tuvieron ganas de lucir, pero quizá no tanto de torear: de nuevo vimos el desajuste entre la realidad del toro y las faenas hechas para las ocasiones especiales y toros excepcionales. Les falta todavía la experiencia para abordar este tipo de toro, porque si estos seis hubieran caído en las manos de así llamadas figuras, habríamos tenido una puerta grande. Las estocadas caían al azar, a veces se ejecutaban al hilo de las tablas al toro que se caía enseguida.

El Mene, por imprudencia o por comodidad, dejó a su primer contrario, Popular (1º10/22), desgastarse en las varas. Su segunda faena, esta vez con Legionario II (4º12/22), la brindó a sus compañeros. Algunas tandas tenían una buen ligazón, pero otras tenían algo de atropellado, acondicionado por el toro que no ha sido parado ni mandado.

Frutero (2º 2/23) dio una vuelta de campaña e iba a la defensiva a la muleta de Nacho Torrejón… En resumen, durante las dos faenas se mantuvo a distancia muy prudente de los novillos que le tocaron. Por si acaso.

Mario Vilau citó a porta gayola a Panrallado (3º12/22) y lo llevó bien prendido de su capote. El animal embestía con alegría, pero quedó parado en la muleta. Mario aquilató las distancias, intento darle el ligazón, pero la cosa no tuvo emoción. Citó a Conocido (6º2/23) en los medios, hincado de rodillas.Se reincorporo rápido, ya que el animal se doblaba y se caía. Mucho gesto, desplantes… el mismo final.

Por el ganado el premio ha quedado desierto. Vamos a ver el mismo cartel en la feria del otoño. Un problema menos para los gerentes de la plaza.