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Caos en el Mar Rojo después de que Trump diera vía libre a Arabia Saudí para enriquecer uranio

(Foto: EFE).

ORIENTE PRÓXIMO

EL IMPARCIAL/Efe | Sábado 25 de julio de 2026
Los rebeldes hutíes responden al acuerdo recrudeciendo sus enfrentamientos con el régimen saudí. Biden frenó el pacto nuclear por el asesinato de Jamal Khashoggi.

El presidente del Consejo del Liderazgo Presidencial del Yemen, Rashad al Alimi, acusó este sábado a los rebeldes hutíes de sacrificar los intereses del país para servir a la agenda de Irán, tras la escalada hutí con Arabia Saudí después de que Donald Trump anunciase el polémico pacto nuclear con el régimen saudí.

El presidente del Gobierno yemení internacionalmente reconocido prometió en un comunicado trabajar con la coalición liderada por Riad y los socios internacionales para disuadir las amenazas a la seguridad marítima tras los últimos ataques del grupo contra buques mercantes en el mar Rojo. Al Alimi afirmó que los hutíes y sus partidarios insisten "cada vez que surge una oportunidad para la desescalada" en "jugar con los intereses del pueblo yemení" y arrastrar al país a "crisis sucesivas al servicio de la agenda del régimen iraní".

La nota añadió que los rebeldes ignoran el hecho de que "la voluntad del pueblo yemení y sus aspiraciones a un Estado, dignidad, seguridad y estabilidad no son moneda de cambio ni lo serán jamás".

Las declaraciones de Al Alimi llegan después de que la coalición liderada por Riad, que interviene desde 2015 en la guerra de Yemen para apoyar al Gobierno, anunciara el lanzamiento de lo que describió como una "respuesta militar proporcionada" contra objetivos militares hutíes en la ciudad portuaria de Hudeida, en el mar Rojo. La coalición aseguró en un comunicado de madrugada que lo hizo en respuesta al ataque de los rebeldes contra los buques saudíes, horas después de que los hutíes atacaran el buque NCC MASA en el mar Rojo.

Los hutíes han declarado que el ataque forma parte de un bloqueo marítimo contra la navegación saudí en represalia por lo que describen como un bloqueo saudí en las zonas bajo su control, y advirtieron este sábado de que los ataques a Hudeida tendrán "graves consecuencias". El recrudecimiento de estas escaramuzas llega después de que Estados Unidos haya firmado un acuerdo con Riad que permite al régimen saudí enriquecer uranio. Este pacto ya estuvo cerca de concretarse durante el mandato de Joe Biden, pero la Casa Blanca lo frenó por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí de Estambul, en un ataque ejecutado, supuestamente, por agentes del gobierno saudí enviados por el príncipe Mohamed bin Salmán.

El pacto nuclear saudí y el 'efecto Trump'

Estados Unidos y Arabia Saudí firmaron el pasado miércoles un acuerdo que permitirá al reino árabe desarrollar un programa nuclear civil y que, según algunos medios, le abriría la puerta al enriquecimiento de uranio. El acuerdo, que debe ser ratificado por el Congreso estadounidense, se produce en un contexto de tensión con Irán, rival de los saudíes en Oriente Medio, y en medio de los esfuerzos de Washington por limitar las capacidades nucleares de Teherán, que niega buscar desarrollar armas nucleares.

El documento, conocido como "Acuerdo 123", fue firmado por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y su homólogo saudí, Abdulaziz bin Salman, según informó en un comunicado el Gobierno estadounidense. El comunicado no incluyó el texto íntegro del acuerdo, pero asegura que el programa tiene "fines pacíficos" y que está comprometido con la "no proliferación nuclear". Asimismo, indicó que el acuerdo dará a las empresas estadounidenses acceso preferente al sector de la energía nuclear producida en Arabia Saudí. Y medios como The New York Times adelantaron el acuerdo, que, según esas informaciones, permitiría a Riad el enriquecimiento de uranio, yendo más allá de los pactos nucleares convencionales que Washington ha suscrito con otros aliados, como Emiratos Árabes Unidos.

Lo polémico del pacto y la polvareda generada obligaron a Trump a tener que intervenir para intentar apagar la ola de críticas. "El acuerdo de energía nuclear civil (¡que no incluirá el enriquecimiento de material!) que se está negociando entre el Departamento de Energía de EE.UU. y Arabia Saudí, y que se limita exclusivamente a usos no militares, similares a los que ya tienen Irán, los Emiratos Árabes Unidos y otros países, será aprobado, pero está totalmente condicionado a que Arabia Saudí se adhiera a los muy respetados y exitosos Acuerdos de Abraham", escribió el magnate en su red social. Y acto y seguido amenazó a los hutíes, que ya habían respondido atacando a buques saudíes en el mar Rojo.

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