El periodista y opositor argelino Ayoub Aïssiou, solicitante de asilo en Francia desde 2019, ha ingresado en prisión provisional después de ser detenido el pasado sábado en el aeropuerto de Barcelona-El Prat en ejecución de una orden de detención con fines de extradición emitida por las autoridades argelinas.
Aïssiou fue puesto este lunes a disposición judicial y el órgano competente acordó mantenerlo en prisión mientras se tramita el procedimiento de extradición. Según su entorno y su defensa, en un plazo máximo de 40 días deberá decidirse si España accede o no a la entrega solicitada por Argelia.
El caso afecta a un periodista que abandonó Argelia en 2019 tras el cierre de su canal de televisión independiente, Djazaïria One, un medio que, según sostienen personas próximas al comunicador, se había convertido en uno de los de mayor audiencia del país y mantenía una línea editorial crítica con el Gobierno argelino.
Desde su salida de Argelia residía en Francia como solicitante de asilo. De acuerdo con la versión de su entorno, hace aproximadamente siete meses las autoridades policiales francesas le advirtieron de que existía un riesgo para su seguridad en territorio francés. Ante esa situación, decidió trasladarse a España para reunirse con sus padres y hermanos, residentes en Miami Platja (Tarragona).
Su llegada a España, sin embargo, culminó con su detención en el aeropuerto de Barcelona en cumplimiento de la reclamación internacional formulada por Argelia.
Fuentes cercanas a Aïssiou han denunciado a El Imparcial que la solicitud de extradición responde exclusivamente a motivos políticos y niega que existan fundamentos penales suficientes para justificar su entrega.
Según esta versión, el periodista se convirtió en objetivo de las autoridades argelinas tras criticar públicamente al presidente del país y por dirigir un medio de comunicación independiente que mantenía una línea informativa alejada de la oficial.
Las mismas fuentes consideran que la petición de cooperación judicial presentada por Argelia es "absolutamente infundada" y sostienen que la verdadera finalidad del procedimiento sería conseguir el regreso forzoso de uno de los críticos del régimen.
De hecho, denuncian que la detención se produce en un contexto de acercamiento diplomático entre España y Argelia, en alusión al viaje de Pedro Sánchez al país magrebí la pasada semana: "En un plazo máximo de 40 días se decidirá sobre la extradición de un ciudadano con condición de solicitante de asilo, sobre la base —a nuestro juicio— de una solicitud de auxilio judicial y extradición absolutamente banal e infundada. Pero Sánchez es capaz de avalar eso con su Fiscalía y con lo que haga falta, con tal de reanudar sus relaciones raras con otros países", argumentan.
El caso reabre el debate sobre las garantías que deben aplicarse cuando una persona reclamada por un tercer Estado mantiene una solicitud de protección internacional y alega ser víctima de persecución política.
Organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional han advertido en anteriores ocasiones del riesgo que puede suponer devolver a Argelia a personas perseguidas por motivos políticos y han recordado el principio internacional de no devolución (non-refoulement), que prohíbe entregar a una persona a un país donde pueda sufrir tortura, persecución o tratos inhumanos.
En las próximas semanas, la Audiencia Nacional deberá analizar la documentación remitida por Argelia y las alegaciones de la defensa antes de resolver sobre la solicitud de extradición.