AL AIRE LIBRE

CEUTA: PREVENIR, NO CURAR

Luis María ANSON | Viernes 31 de julio de 2026
La gran política consiste en prevenir, no en curar. En su libro de Memorias, que le...

La gran política consiste en prevenir, no en curar. En su libro de Memorias, que le proporcionó el Nobel de Literatura, Winston Churchill expone esta idea de forma reiterada. A la vista de lo que está ocurriendo en Ceuta, parece claro que la cura que se va a aplicar resultará dolorosa e ineficaz. Había que prevenir lo que podía ocurrir y establecer anticipadamente las medidas militares y de seguridad que la situación exigía.

Pedro Sánchez permanece genuflexo ante el rey de Marruecos. No sabemos por qué, pero así es. Los maliciosos aseguran que el monarca dispone de las conversaciones grabadas en el teléfono móvil del presidente del Gobierno sanchista y que Sánchez evitó su distribución pública entregándole el antiguo Sahara español. En esta sociedad de la insidia y la injuria, conviene establecer numerosas cautelas. Nadie ha demostrado lo que los maliciosos sugieren y habrá que esperar a que el tiempo despeje la verdad.

Naturalmente, el rey de Marruecos, con el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene, a pesar del regalo sahariano, sus aspiraciones sobre Ceuta, Melilla e islotes adyacentes con un objetivo final de gran envergadura: adueñarse de las Canarias y de un área petrolífera tal vez intensa.

Lo que estaba claro, en todo caso, lo que era fácil de prevenir es lo que ha ocurrido. Y para que no sucediera era necesario haber aplicado las fórmulas tantas veces expuestas por las autoridades militares. El futuro español en África se ha hecho particularmente sombrío y tenebroso. Trump, es decir, la primera potencia del mundo está al lado de Marruecos. Ha declarado en más de una ocasión que trasladaría la potencia de las bases de Rota y Morón a territorio marroquí, sustituyendo a España en una zona de especial interés geopolítico y estratégico. Pedro Sánchez, exhibiendo un progresismo tantas veces estúpido, se ha enfrentado con Donald Trump. Ojalá no le quede tiempo al presidente americano porque lo peor que le puede pasar a España es una alianza sólida del rey marroquí con Donald Trump. Eso es lo que hay que prevenir, entre otras razones porque la cura de semejante situación límite resultaría abrumadoramente costosa para España.