Opinión

Serbia en auxilio de España

ORIENT EXPRESS

Ricardo Ruiz de la Serna | Domingo 02 de agosto de 2026

España ha sufrido el mayor incendio de su historia. La Comunidad de Madrid, Ávila, Toledo y Castellón han visto como decenas de miles de ciudadanos quedaban confinados en sus casas y tenían que ser evacuados mientras el fuego devoraba casas y campos. Las estimaciones oficiales y gubernamentales situaban el área afectada conjuntamente en torno a 77.000 hectáreas.

La situación se agravó entre los días 23 y 25 de julio. Las altas temperaturas, la vegetación extremadamente seca, la baja humedad y, sobre todo, el viento provocaron propagaciones muy rápidas y dificultaron el ataque directo al fuego. El día 25 comunicó el Ministerio del Interior que España había solicitado la activación del Mecanismo Europeo de Protección Civil.

De distintos puntos del continente acudieron bomberos y aeronaves en auxilio de una España en llamas. En las primeras horas se habló de los aviones de extinción que iba a enviar Italia, Grecia y Turquía junto con sus correspondientes dotaciones. Portugal mandó 134 efectivos y 14 vehículos. Era esperanzador pensar que España, tantas veces solidaria con otros, no estaba sola ante el fuego.

Entonces leí lo de los serbios.

Serbia, que tiene algo más de seis millones y medio de habitantes -menos que la Comunidad de Madrid- enviaba un contingente de 37 bomberos y personal de rescate, un equipo médico de tres miembros, vehículos de apoyo y un helicóptero Airbus H215 Super Puma con capacidad para arrojar cuatro toneladas de agua. Las dotaciones provienen de todo el país: Belgrado, Niš, Kraljevo, Šabac, Čačak, Valjevo, Pančevo y Smederevo. En los primeros días de la intervención operaron desde Navalcarnero. Cuando los incendios en Ávila, la Comunidad de Madrid y Toledo fueron quedando controlados, se trasladaron a Zamora. Mientras escribo estas líneas, la Embajada de la República de Serbia en España informa de que «el helicóptero "Super Puma H-215", con cinco tripulantes y un oficial de enlace, así como un equipo de bomberos y rescate con 37 bomberos y tres miembros del equipo de apoyo médico, están desplegados en Fermoselle (Zamora), como parte de la asistencia internacional enviada por Serbia a España a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil». Los serbios siguen, pues, luchando contra el fuego en España.

Madrid y Belgrado distan más de dos mil kilómetros en línea recta. Hoy en nuestro país hay más de cuarenta serbios luchando por las casas, los campos y los bosques de los españoles. Lo hacen unidos a los portugueses, los italianos, los griegos, los turcos y un contingente de 56 efectivos alemanes que llegaron el 1 de agosto a Zamora.

Cuando todo este infierno pase, habrá que escribir la historia de estos días en que la España del interior estuvo devorada por el fuego. Tendremos que pensar qué debe cambiar para que nunca se repita un desastre como éste. Sin duda, habrá que reflexionar acerca de las causas del incendio, el mantenimiento de los bosques y los campos, la gestión forestal preventiva, etc. Pero también habrá que inscribir en un puesto de honor los nombres de aquellos que acudieron en auxilio de España cuando más falta hacían. Allí estarán los italianos, los griegos, los turcos, los portugueses, los alemanes y esos serbios que recorrieron más de dos mil kilómetros desde los Balcanes para salvar nuestras casas, nuestros campos y nuestros montes.