El incendio forestal que afecta desde la tarde de este viernes a un paraje de la localidad onubense de Niebla afecta ya a unas 4.000 hectáreas, con los bomberos trabajando en condiciones muy difíciles debido a los continuos cambios de viento que están soportando.
Según ha explicado a los periodistas el vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, las llamas siguen sin control tras una noche "muy compleja" y para la jornada de este sábado las previsiones no son positivas, debido a que a los cambios de vientos constantes, "lo que destroza la estrategia de ataque".
Durante la noche se han abierto nuevos frentes, y los efectivos en tierra no han podido controlar las llamas, tras enfrentarse en sus momentos iniciales a rachas de viento de 40-50 kilómetros por hora, mientras que de madrugada ha cambiado el viento de suroeste a sur y, según el consejero, la previsión es que haya nuevos cambios esta tarde.
Antonio Sanz ha destacado la labor de los operarios que han conseguido evitar que las llamas lleguen a zonas habitadas, mediante quemas técnicas hacia la zona sur, en unos trabajos que con la llegada del día se han paralizado porque pueden provocar situaciones peores.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha trabado un cortafuegos al norte de la planta de residuos de Villarrasa, que se intenta proteger especialmente.
El consejero ha subrayado que no han sido afectadas ni personas ni viviendas, aunque durante la noche la Guardia Civil ha tenido que impedir que algunos vecinos volvieran a las casas de las que habían sido desalojados.
En la tarde del vienes fueron desalojadas 75 personas, que ocupaban la mayoría segundas residencias, por lo que solo cinco han precisado ser alojadas en un hotel.
Sobre la superficie afectada, Sanz ha precisado que está formada por eucaliptos, pinos y dehesa, aunque no todo lo que está dentro del perímetro del incendio ha sido quemado.
La previsión meteorológica apunta a un cambio del viento a suroeste en torno a las 14:00 horas, por lo que, según Sanz, "existen serias dudas de que la maquinaria pueda cerrar la línea de control antes de ese cambio y es relevante el riesgo de que el incendio vuelva a superar el dispositivo hacia el este, por lo que ha insistido en que la "ventanilla de oportunidad" es hasta las dos de la tarde.
En las labores de lucha contra el fuego trabajan 309 efectivos, entre los que figuran 215 del Plan Infoca de la Junta y 60 militares de la UME, además de los bomberos del Consorcio Provincial de Huelva y el resto de organismos integrados en el dispositivo, como bomberos de Extremadura.
Para esta mañana se han previsto 21 medios aéreos y se estima que durante la jornada puedan volver a operar alrededor de 26, como ocurrió ayer.
En tierra trabajan siete autobombas, siete máquinas pesadas, 14 grupos de bomberos especialistas, cuatro BRICA y siete técnicos de operaciones, además de personal de logística, agentes de Medio Ambiente, personal técnico y una Unidad Móvil de Meteorología e Incendios Forestales.