El Rey observará el eclipse del próximo día 12 en Mallorca, uno de los puntos privilegiados de España para contemplar este fenómeno y donde Felipe VI podrá disfrutar de su gran afición a la astronomía que tiene desde niño y que, como él mismo ha confesado, heredó de su abuela.
Fue su abuela Federica de Grecia, madre de la reina Sofía, la que inculcó a Felipe VI desde pequeño su gran interés por la astronomía, que desarrolló cuando le regaló un telescopio, según ha explicado en algunas ocasiones el rey.
Aunque no se conoce por el momento el lugar exacto en el que el jefe del Estado observará este fenómeno de eclipse total, será en Mallorca, donde se encuentra de nuevo desde este pasado sábado tras asistir a la toma de posesión en Colombia del nuevo presidente de ese país, Abelardo de la Espriella.
Será un sitio destacado desde donde se pueda observar lo mejor posible este eclipse que en Mallorca será muy significativo aunque condicionado por la posición muy baja del sol al atardecer.
Así, en Palma comenzará a las 19:38 horas y alcanzará su máximo a las 20:32, pocos minutos antes de la puesta de sol, por lo que estará muy bajo, a unos 2 grados de altura.
El rey ha vuelto a recordar recientemente su afición, como ha puesto de manifiesto a lo largo de los años en diferentes visitas a observatorios.
Una de ellas fue en el Observatorio Astronómico de Calar Alto, en Almería, el 29 de junio de 2005, cuando el entonces príncipe Felipe recordó el origen de su afición: “Me viene por influencia familiar por mi abuela materna, de origen alemán, que me introdujo en la astrofísica desde pequeño”, dijo el rey recordando a la madre de la reina Sofía, Federica de Grecia, que falleció en Madrid en 1981.
También rememoró este interés durante la inauguración del Año Internacional de la Astronomía el 27 de enero de 2009 en Madrid, en el CSIC.
En 2005 inauguró en Guadalajara un radiotelescopio del Centro Astronómico de Yebes, unas instalaciones en las que el entonces príncipe ya había estado allí en varias ocasiones en visita privada.
En 2009 presidió la inauguración en España del Año Internacional de la Astronomía en Madrid y, al año siguiente, visitó las instalaciones del Real Observatorio de Madrid, tras su renovación y ampliación.
Y como rey, en 2015 visitó el Observatorio del Teide (Tenerife) e inauguró la instalación del experimento “Quijote” y seis telescopios robóticos, además de participar en el acto del trigésimo aniversario de los observatorios del Instituto de Astrofísica de Canarias, donde ya había estado también como príncipe.