Opinión

El progresismo (II)

TRIBUNA

Jesús Carasa Moreno | Martes 11 de agosto de 2026

Penetro en campo minado.

El Progresismo cuida muy bien a sus héroes, si son buenos predicadores, no importa su inmoralidad o su incompetencia.

Nuestro amigo Zapatero, es un buen ejemplo. Su historia política, fue un cúmulo de desastres y despropósitos. Sin embargo vemos cómo el Progresismo puede resucitar muertos tan muertos, si son buenos reclutadores de incautos. Es considerado un héroe “progresista”.

Aun antes de acceder al poder, rompió los lazos con EE.UU., líder de la democracia, con aquella famosa sentada, ante el paso de su bandera. Su afán de escarbar en el pasado, buscando empalmar con la “legitimidad republicana” le, llevó a acuñar una, parcial, Memoria Histórica que acabó con el espíritu, aglutinante, de la Transición

El bienestar económico y la estabilidad política que encontró, le permitió surfear, sin agobios, durante su primer mandato y parte del segundo, lo que le hacía asombrarse de lo fácil que era gobernar. Consecuente, llegó a elegir ministros y altos cargos, casi por sorteo, rebajando, a niveles nunca vistos, la exigencia para entrar en política.

Después de tanto dolor y cuando ETA estaba derrotada, pactó, con ella, una paz, en condiciones tan claudicantes, que permite, a la organización terrorista, estar cerca de gobernar el País Vasco y Navarra.

Abrió la puerta trasera de la frágil organización territorial, con sus peligrosas dudas sobre el concepto de nación y voló la presa del independentismo catalán. Llevó a su partido al estado de encefalograma plano capaz sólo de emitir “recetillas” progres y orientarse, ansiosamente, hacia el poder. Soltó los puntos de la herida del sectarismo, en avanzado estado de cicatrización.

Multiplicó los efectos de la crisis económica internacional con su cazurra negativa a reconocerla y echó gasolina al fuego con sus primeras medidas. Y como un niño, ocultó, bajo la alfombra, los datos acusadores de sus trampas y despilfarros,

Arruinó, con su chafarderismo político y relajación de controles, a la mitad del sistema financiero (Cajas de Ahorro), que necesitó ingentes cantidades de dinero para su vergonzante entierro.

Abandonó su mandato y dejó a su relevo, una situación caótica, que le hizo perder, abrumadoramente, las elecciones,

El vencedor, Rajoy, se encontró con una situación desquiciada. Tuvo que cambiar, radicalmente, su programa económico, para evitar el bochorno de que los “Hombres de negro” de Europa, vinieran a España, a intervenir su economía. para evitar el contagio.

Tuvo que cambiar su plan expansivo por otro de disciplina y recortes. Recortes, de los que los “progresistas”, le acusaron, a, a los diez minutos, Como si culparan a los bomberos de mojar los edificios, cuyo fuego intentan apagar.

Y después… Zapatero incumplió su propósito de dedicar el resto de su vida a contar nubes, desoyendo su, quizá, vocación mas atinada y volvió a la vida pública, sorprendido y encantado de que, en parte de Iberoamérica, era considerado como una avanzadilla de los profetas de la nueva religión, allí en auge.

Recientemente, Ortega, dictador de Nicaragua, ha dicho: “No volverá a haber más elecciones, con el fin de impedir que la oposición o partidos apoyados, por potencias extranjeras, alcancen el poder”,

Y en los países donde tratan de conseguir el mismo propósito, Zapatero ha logrado rehacer su maltrecha imagen política, con, al parecer, el premio, en efectivo, que parece acompañar a los líderes comunistas y progresistas y se ha convertido en uno de los apóstoles del progresismo.

Y todavía más. Ha vuelto a España, con esa aureola de respaldo y nos ha hecho otro “favor”. Ha llenado el vacío de ideario del partido socialista, con las recetas “progresistas” y “woke”, que es el nombre del progresismo en EE.UU.

Un verdadero profeta de las nuevas recetas con que las izquierdas intentan demoler las columnas que sostienen el mundo democrático-capitalista, que tantos esfuerzos ha costado construir: La Justicia, La propiedad privada, El emprendimiento, La familia y la relación de pareja, La educación, El feminismo y los sexos….. y tantos y tantos etcéteras.

Para llevarnos, por fin, a ese mundo comunista, en el que todos seremos iguales, aunque, como se ha demostrado, allí donde se implanta, algunos son, otra vez, más iguales que otros.