Cultura

Un rotundo Fortes sale por la puerta grande de la Malagueta

(Foto: Efe).

TOROS

Efe | Jueves 20 de agosto de 2026

El malagueño Fortes ha salido este jueves por la puerta grande de la Malagueta después de un triunfo rotundo de tres orejas, mientras que Morante de la Puebla y Diego Urdiales se han marchado de vacío ante unos toros de Cuvillo que dejaron mucho que desear.

Fortes tenía ya una oreja en el esportón pero salió a cortar las dos del sexto, cuya faena brindó al público para comenzar pegado a tablas por alto y seguir con ayudados. La primera tanda con la derecha ya mostró la rotundidad y firmeza del malagueño, pero al 'Cuvillo', soso y echando la cara arriba, había que poderle por abajo y llevarlo tapado.

Así se sucedieron las tandas sobre la diestra de mucha firmeza y hondura. Por el izquierdo el animal no embestía igual y sabía lo que se dejaba atrás. Remató la faena con circulares sacados por la espalda y pegándose un auténtico arrimón con un astado que nunca terminó de entregarse.

El tercero salió muy suelto y no se lo puso fácil a Fortes para estirarse a la verónica. Hubo también dedicatoria al respetable antes de echarse de rodillas en el centro del ruedo para instrumentar una magnífica tanda con la derecha.

Siguió sobre esa mano, pero aquí el viento hizo acto de presencia con rachas muy fuertes en las que la muletaparecía una bandera. No se amedrentó el malagueño y, tirando la moneda al aire, siguió toreando muy firme con la izquierda, con naturales de mano baja y exquisita hondura. Remató faena por manoletinas.

Málaga se quedó sin ver el excelso capote de Morante, que se las vio ante un primero flojo y sin clase y un cuarto soso y noble a partes iguales.

No obstante, a pesar de que los augurios no eran nada buenos, el sevillano hizo el esfuerzo, primero ante el que abrió plaza, al que inició faena por bajo con mucha torería y fue ahormando poco a poco a media altura para intentar después torearlo por abajo.

Pero al animal le costaba mucho y en una de esas arrolló sin mayores consecuencias al de La Puebla, que, a base de insistir, logró una tanda de naturales de uno en uno de mucho gusto.

Al cuarto le inició faena con ayudados por alto con la rodilla genuflexa y siguió con una tanda sobre la diestra muy rotunda en un palmo de terreno. La única virtud del toro fue la nobleza, pero era soso y entraba andando a cada cite. Morante tiró de estética para acompañar las embestidas del animal, al que robó buenas tandas al final de una labor en la que el viento fue enemigo añadido.

Urdiales tampoco pudo estirarse con el capote ante el segundo, que perdió las manos de salida y embestía con los pechos. Fortes sí que pudo hacer un quite por chicuelinas rematadas con una larga muy torera. Con la muleta hubo una tanda muy firme sobre la diestra, por abajo, pero el animal enseguida se vino a menos. Los naturales finales, de uno en uno, tuvieron la impronta y el empaque característicos del torero riojano.

El quinto tampoco acompañó, un animal que se quedaba corto, que andaba como descoordinado, se defendía y echaba las manos por delante. En la muleta fue muy áspero y descompuesto, con la cara por las nubes. Urdiales lo intentó sobre ambos pitones pero no pudo sacar rédito, por lo que el público le invitó a que desistiera.

Ficha del festejo

Seis toros de Núñez del Cuvillo, correctos de presentación, nobles pero muy sosos y bajos de raza.

Morante de la Puebla, de canela e hilo blanco: estocada caída (gran ovación tras aviso); pinchazo hondo y descabello (ovación tras aviso).

Diego Urdiales, de catafalco y oro: pinchazo y estocada (ovación); casi entera (palmas).

Fortes, de rioja y oro: pinchazo y media (oreja tras aviso); estocada (dos orejas).

En cuadrillas, saludaron tras parear al tercero Curro Vivas y Javier Gómez Pascual, y Juan José Trujillo hizo lo propio en el sexto.

La plaza registró lleno de ´no hay billetes' en tarde ventosa.

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