El avance del incendio declarado el jueves en Segorbe (Castellón) ha obligado este viernes al desalojo del municipio valenciano de Gátova, mientras ha sido estabilizado el fuego en Pinofranqueado (Cáceres) tras cuatro días de intenso trabajo de los equipos de extinción y ha quedado controlado el de Huesca.
Las condiciones meteorológicas suavizarán la situación de los incendios en España, próximamente con días más fríos de lo normal para la época del año y con lluvias abundantes, en especial en el oeste peninsular, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
El fuego, que ha arrasado por el momento 423 hectáreas de masa forestal, parte de ellas en la Sierra Calderona, y tiene al menos tres frentes con difícil orografía, ha obligado a la Generalitat Valenciana, a través del Centro de Coordinación de Emergencias, a evacuar al millar de personas que habitaba el municipio de Gátova (Valencia), de menos de 500 habitantes censados pero con más población durante la temporada estival.
Alrededor de las 15 horas, las autoridades ya habían ordenado el confinamiento de la población debido a la evolución del viento, que arrastraba el humo hacia dicha localidad.
En el operativo trabajan actualmente multitud de medios terrestres y aéreos de los consorcios provinciales de Valencia y Castellón, además de unidades forestales de la Generalitat y el personal del tercer batallón de la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuyo apoyo ha sido requerido por el Gobierno autonómico.
Se ha establecido la situación 2 del Plan Especial de Incendios Forestales, que implica una potencial afectación grave a la población o bienes naturales.
El responsable del puesto de mando, José Melitón, ha asegurado que el fuego sigue fuera de control, pero se ha mostrado optimista respecto a la posibilidad de actuar sobre dos frentes con maquinaria y personal de tierra -cerca de 280 personas- durante las próximas horas, en las que se esperan unas mejores condiciones meteorológicas.