Editorial

¿Cómo se le ocurre a Óscar Puente postularse para suceder a Pedro Sánchez?

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Martes 25 de agosto de 2026

Óscar Puente no forma parte del Gobierno por sus cualidades intelectuales, ni mucho menos por su acierto al gestionar el Ministerio de Transportes. El presidente le nombró por ser el matón por antonomasia del Gobierno, por atacar con furia a la Oposición, por su lealtad perruna. Pero con el accidente de Adamuz, que causó la muerte de 47 personas, ha quedado en evidencia el error de situar al frente del Departamento a un simple hooligan que nunca se ha ocupado ni preocupado, entre otras cosas, por mantener en condiciones de seguridad la red ferroviaria, lo que provocó la tragedia. Pero todavía (nunca lo hará) no lo ha reconocido; ni siquiera ha sido capaz de aclarar el origen del mortal descarrilamiento, lo que supone la mejor prueba de su responsabilidad. Aún así, critica e insulta sin descanso a quien se le ponga por delante.

Por desagradable, por intolerante, por bocazas, por inepto y, ahora, por atacar al Rey cuando la Monarquía es la Institución más valorada por los españoles, el ministro no tiene la menor posibilidad de suceder a Pedro Sánchez; ni siquiera de seguir adelante con su carrera política fuera del Gobierno Frankenstein. Pero en uno de sus delirantes arrebatos se le ha ocurrido postularse para ser el próximo secretario general del PSOE. Eso sí, cuando “el puto amo”, como él le llama, se retire. En una entrevista con la agencia Europa Press, afirmó que el presidente seguirá al frente del partido durante la próxima legislatura y aseguró que los socialistas volverán a gobernar después de las elecciones generales de 2027. Pero sugirió que, luego, podría llegar el momento del relevo. "Estoy convencido de que muy probablemente sería su último mandato, por cuestiones incluso personales", y que si se produjera “esta situación, no se apartaría”. Esto es, podría postularse para tomar el relevo.

Hasta los pocos socialistas que todavía no han abandonado el partido le desprecian por su comportamiento, por su chabacanería, por su ineptitud. Le consideran un lastre del partido y del Gobierno. Óscar Puente, sin embargo, que a veces se cree sus propios delirios, parece verse capaz de suceder a Pedro Sánchez. Nunca ocurriría, pues en este caso, sería el sepulturero del PSOE. Pero el ministro se ha puesto el primero de la fila para relevar al hasta ahora “su puto amo”. Una torpeza más de las muchas que comete cada vez que escupe su ira en las redes sociales. Pero en este caso, muy probablemente, ha ofendido, incluso, a su admirado líder quien después de ser fustigado hasta por la Prensa internacional por refugiarse en La Mareta durante y después de la invasión de Ceuta ahora intenta recuperar el control del drama que sufre la ciudad autónoma. Que ahora, un mes después, ha aceptado la propuesta de Juan Jesús Vivas de crear un mando único y convocar al Consejo de Seguridad Nacional. Y cuando Sánchez intenta sacar la cabeza tras su despreciable apatía vacacional, a Óscar Puente sólo se le ocurre abrir el debate de su sucesión.

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