Miles de ceutíes se han concentrado este miércoles ante la sede de la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma para exigir la expulsión de los inmigrantes que permanecen en las calles y reclamar la dimisión de los responsables políticos, en una nueva protesta marcada por la tensión y la crispación tras 27 días de crisis migratoria.
La movilización, que se ha prolongado durante la tarde, ha reunido a ciudadanos que han coreado consignas contra el Gobierno y contra su delegado en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, al que han reclamado su salida, además de pedir la dimisión del presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez.
Los manifestantes han expresado su hartazgo por una situación que, según han denunciado, continúa afectando a la vida cotidiana de la ciudad, con miles de migrantes todavía en distintos puntos de Ceuta y sucesos relacionados con peleas y altercados que han incrementado la sensación de inseguridad entre parte de la población.
La protesta se produce un día después de que el Gobierno concretara finalmente la designación de un mando único para coordinar la respuesta a la crisis, una reclamación que la ciudad autónoma venía planteando desde hacía semanas.
También este martes se conoció la intención del Ejecutivo de habilitar emplazamientos para concentrar temporalmente a los migrantes que permanecen en la vía pública, facilitar su filiación y realizarles el correspondiente triaje, como paso previo para determinar la situación individual de cada uno y activar, cuando corresponda, los procedimientos de retorno o expulsión previstos por la legislación.
Los manifestantes han dejado claro, no obstante, que rechazan que estos recursos se sitúen en las proximidades de zonas residenciales, colegios o espacios que puedan alterar la normalidad de los barrios y han reclamado que las medidas anunciadas permitan una solución rápida y efectiva a una situación que consideran insostenible.
Durante la concentración se han sucedido los gritos y consignas contra los responsables políticos, acompañados en algunos momentos por insultos, mientras los asistentes reclamaban que los inmigrantes que no tengan derecho a permanecer en España sean devueltos o expulsados conforme a la legislación.
La movilización ha puesto de manifiesto el grado de tensión social que atraviesa Ceuta, donde las protestas ciudadanas se han convertido en una constante desde el inicio de la crisis, con concentraciones diarias ante la Delegación del Gobierno.