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Vuelta España. Leknessund se corona en la cima de Valdelinares

(Foto: EFE/Javier Lizón).

ETAPA 7

Efe | Viernes 28 de agosto de 2026
El noruego gana la séptima etapa y Pogacar sigue líder. Clasificaciones.

El fallecido rey de Noruega, Harald V, no pudo tener mejor homenaje por parte de los corredores noruegos del Uno X que corren en la Vuelta. En Valdelinares se produjo una auténtica invasión 'vikinga' por todo lo alto con doblete: triunfo en solitario de Andreas Luknessund y segunda plaza para Tobias Johannessen.

Fiesta noruega en la cima de Valdelinares. Triunfo en solitario con un ataque a 7 km de la cima para Luknessund (Tromso, 27 años), quien cruzó la meta dedo en alto, señalando al cielo. Un regalo, un homenaje del ganador, completado con el segundo puesto de Johannessen. No fue poca cosa. El Uno X ha ganado esta temporada en las 3 grandes.

Homenaje al rey; los noruegos, imparables

Luknessund, eufórico, marcó en meta 3h.49.47, a una media de 39,1 km/h después de cubrir los 150 km entre Vall D'Alba y Valdelinares, con 3.685 metros de desnivel. A 34 segundos su amigo y compañero del Uno X, tercero el belga Wout Van Aert, el gestor de la fuga del día, a 47. Los favoritos marcharon tranquilos hasta que Pogacar "se enfadó" y decidió atacar, a 3 km de meta.

El esloveno, dentro de su sector, terminó en solitario, ampliando diferencias un poquito más. 6 segundos de propina a Gall y 16 a Enric Mas, quien avanzó a la segunda plaza de la general al endosar 13 segundos al esloveno Primoz Roglic, ahora tercero a 4.50 del líder. Otro paso para el 'nuevo' Enric, a 3.50, batallador en carrera, poco hablador en meta.

Van Aert provoca una fuga con opciones

Silencio antes de la batalla de Teruel. Antes de la salida el equipo Uno-X Mobilty lideró el pelotón en un minuto de silencio en homenaje al rey de Noruega, Harald V. De la calma a la ruta con una pregunta en el aire. ¿Llegará por fin una escapada o Pogacar sumará la cuarta victoria?.

Ahí estaba la cuestión. Lucha a tope desde el banderazo en de Vall D'Alba. Muchos aspirantes a la lotería en Valdelinares, pero había que comprar boletos. De ello se encargó Wout van Aert (Visma) originando la fuga de 5 junto a Tobias Halland Johannessen y Andreas Leknessund (Uno-X), Lutsenko (NSN) y Dunbar (Pinarello).

Era necesario testar la voluntad del UAE y de los hombres de la general por el triunfo de etapa. Finalmente el quinteto rebelde abrió camino. A punto de entrar en Aragón, y tras coronar El Remolcador (2a) y el Alto de Zucaina (3a), la avanzadilla tenía 1.30 minutos sobre un grupo de 22 hombres, con Pello, Bilbao, García Pierna y Carlos Canal; y Pogacar y compañía a 3.45.

Van Aert visualizaba triunfo por todo lo alto en Valdelinares. El hombre que batió a Pogacar en la París Roubaix agarró la batuta en la fuga, coronó la Fuente de Rubielos (2a) y pasó en cabeza por el esprint intermedio de Mora de Rubielos, confirmando su candidatura al maillot verde. Pogacar no iba a ganar la cuarta. Cinco contra 22 y para los favoritos, día de oficina. Nadie quería líos.

Luknessund remata la estrategia del Uno X

El pelotón comenzó el penúltimo puerto, San Rafael (2a) a 7 minutos del quinteto. Los intercalados no prosperaban. Los noruegos del X Uno rodaban en mayoría con 2 hombres. Ya en el ascenso a Valdelinares (1a, 8,8 km al 5,9), el primero en atacar fue Luknessund, a 7 de meta.

Una iniciativa definitiva. El noruego no bajó los brazos, apretó los dientes y se marchó hacia meta con la ilusión de levantar los brazos en la cima en la que antes lo hicieron, a casi 2.000 metros de altitud, Roberto Heras y el colombiano Winner Anacona.

Jugada maestra. Su compañero Johannessen se quedó de vigilante dejando a Van Aert la tostada para perseguir, sin un solo relevo, claro. Luknessund fue abriendo hueco y llegó a la meta turolense con el honor de ofrecer a su rey un triunfo avalado por el dominio del equipo noruego.

Pogacar se enfada y explota

En el territorio de los favoritos, el Decathlon se animó a tensar el ritmo, incluso a atacar en cabeza. Eso no le gustó a Pogacar. El esloveno pensó que si querían ataques él es el más indicado. Los franceses despertaron a la bestia, como el día de Andorra, y lo pagaron caro.

Pogacar se puso en pie, se largó y no tuvo problemas para cosechar un puñado más de segundos. Enric Mas dio la talla y pudo soltar a Roglic, su rival ahora por el podio. Pogacar es otro tema. Juega otra liga.

Este sábado la octava etapa de la Vuelta puede recibir la etiqueta de "transiciòn" con una nueva oportunidad para los velocistas. Un recorrido de 171 km entre Puçol y Xeraco que solo ofrece una dificultad, la subida al Puerto de Barx (3a, 4,7 km al 5,6), con la cima a 27 de km meta. Será una jornada de control de los equipos interesados en un final por velocidad.

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