Editorial

Muy tarde y muy mal. Sánchez vuelve a mentir impúdicamente sobre Ceuta en el Congreso

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Jueves 03 de septiembre de 2026

Después de su apatía vacacional, Pedro Sánchez se ha visto obligado a comparecer en el Congreso de los Diputados para dar su versión sobre la salvaje invasión de Ceuta. Y ha vuelto a mentir impúdicamente. Ha reiterado lo que ya nadie cree: que Marruecos, y su “buena vecindad” es ajeno a la entrada masiva de casi cien mil personas en la ciudad autónoma. Y que nadie avisó al Gobierno. En especial, se ha dedicado a pronunciar un largo discurso repleto de mucha cháchara e inocua palabrería para embrollar el relato con incontables datos de lo sucedido. Para desviar la atención de lo esencial: la nefasta y cómplice actuación del Ejecutivo que preside en la tragedia de la entrada en tromba de inmigrantes. En el atentado perpetrado por los servicios de inteligencia marroquí contra la integridad territorial de España y contra la soberanía de nuestra nación.

Pedro Sánchez, como suele, se ha enrocado en un relato que difiere escandalosamente de la verdad, de las evidencias. De un informe de la policía que, a pesar de su intento de manipular, demuestra su responsabilidad al ignorar un cúmulo de avisos de que la invasión se iba a producir. Margarita Robles ya reconoció que el CNI había advertido del riesgo. Y el documento remitido a la Audiencia Nacional por el Centro Nacional de inmigración y Fronteras aporta 32 fotos de agentes marroquíes guiando la invasión. La prueba de que, pese a “la estrecha colaboración con las autoridades marroquíes”, como dijo el presidente, “el buen vecino” organizó y jaleó a cientos de miles de inmigrantes para que asaltaran la frontera y se instalaran en nuestro país. Y aún quedan decenas de miles de ellos atacando al Ejército o deambulando y delinquiendo por las calles de la ciudad autónoma.

También como ya es habitual, Pedro Sánchez culpó de la invasión a “la tergiversada sentencia del Tribunal Supremo, los bulos, las redes sociales, las mafias, las campañas de desinformación de la ultraderecha patriotera”. Como siempre. Y, a continuación, sin pestañear, tuvo la desfachatez de alardear de su extraordinaria actuación para atajar la crisis. Pues el Gobierno sólo se esforzó en “defender la vida humana” a la hora de intentar impedir la invasión. El Ministerio del Interior dio la orden a las Fuerzas de Seguridad de que se limitaran a cumplir con su “misión humanitaria”. No a defender España de una invasión inquietante.

Pero Pedro Sánchez culminó su delirante discurso con la promesa de que el Gobierno, desde “la transparencia absoluta” demostraría la verdad. Aportará un dossier con la documentación que corrobora que nadie avisó al Gobierno, de la inocencia de Marruecos y de su sobresaliente actuación. Una promesa que se puede alargar en el tiempo. Pues, a pesar de que también lo prometió, todavía no ha aportado la documentación de los expertos sobre el origen del mortal accidente ferroviario de Adamuz o del motivo del gran apagón.

Pedro Sánchez podría seguir de vacaciones en La Mareta y nada hubiera cambiado. Porque no ha aclarado quién organizó la invasión y, como gran medida para resolver la crisis, el Gobierno sólo ha prometido unos millones de euros para aliviar la tragedia de los ceutíes. Eso sí, se ha comprometido a reforzar la frontera. Pero nada ha dicho sobre cuándo y cómo saldrán de la ciudad autónoma las decenas de miles de inmigrantes, delincuentes y agentes de inteligencia enviados por Marruecos. Nada ha dicho sobre hasta cuándo tendrán que soportar la tragedia que sufren los españoles que viven en la ciudad autónoma acosados permanentemente. El presidente del Gobierno ha vuelto de vacaciones. Pero sigue en la inopia. Sigue mintiendo.

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