Opinión

Ceuta, ¡resiste!

TRIBUNA

Mercedes Martínez Arranz | Martes 08 de septiembre de 2026

España está perdiendo su dignidad territorial y tiene derecho a defenderse legítimamente con las armas si fuera necesario. Si hay una guerra que sea defendible es la guerra defensiva ante un invasor. El problema de España no es que no puede defender sus fronteras, sino que no puede ni defender su casa o su jardín como para defender sus fronteras. Este país ha ido perdiendo la democracia año tras año tras la llegada de Sánchez al poder. El problema de España se llama Pedro Sánchez.

Es evidente que tenemos un personaje en el Gobierno al que no le importa su país ni su gente, y no lo ha demostrado solo con su pasotismo ante la invasión de Ceuta por Marruecos, sino en todo lo que ha venido pasando desde que subió al poder: las primarias truncadas, pactos indeseables para gobernar, la Palma, la Dana, Adamuz , corrupción de la cúpula de su Gobierno ya en la cárcel, la codena del Fiscal General del Estado, la imputación de su mujer, la condena a su hermano, el caso Leire, etc. ¿Qué más necesita el pueblo español para acabar con este presidente de alguna manera democrática? ¿Hay maneras democráticas de echar a este señor del poder? ¿De quién depende que estas medidas salgan adelante?

Depende de todos nosotros, de cada uno de nosotros, cada día de nuestra existencia somos sujetos políticos y de acción; cada uno según sus posibilidades, pero todos podemos colaborar con algún gesto por pequeño que sea, todo suma.

Por un lado, todos los diputados de todos los partidos políticos que el otro día, en el Primer Pleno de Septiembre en el Congreso, salieron a criticar la postura de Sánchez ante la invasión de Ceuta, deberían, además de criticar con grandes y elocuentes discursos en la tribuna la postura del Gobierno, promover los mecanismos parlamentarios necesarios para que salga del Gobierno el Dr. Sánchez.

Lo más eficaz en estos momentos es la Moción de Censura que necesita ser propuesta por la décima parte de los diputados y respaldada por la mayoría. No solo es responsable el presidente de lo que está ocurriendo en Ceuta, sino todos aquellos parlamentarios que no apoyen la moción, y permiten que siga en el Gobierno, agravándose cada día más la situación no solo en Ceuta sino en todas nuestras costas.

Los mismos parlamentarios de los diferentes partidos ante la pasividad deliberada del mandatario, que recordemos se fue de vacaciones cuando nos estaban invadiendo, podrían poner en marcha un mecanismo penal de urgencia que tramitara la posibilidad de alta traición o que manifestara un delito contra los deberes de la defensa nacional si lo ven pertinente. En este caso según el artículo 102 de la Constitución una cuarta parte del Congreso podría presentar la acusación ante el Tribunal supremo.

PP y Vox tienen que dejar sus diferencias a un lado y montar una moción de Censura conjunta, y, los seis o siete votos que le faltarían para hacerla efectiva, negociarlos políticamente, porque en estos momentos se da la coyuntura de que muchos de sus socios están en contra de la invasión de Marruecos. No creo que nos veamos en otra igual, por la sencilla razón de que podemos perder España el día menos pensado.

Es el momento de hacer política de altura y utilizar todos los mecanismos democráticos para sacar del poder a un señor que nos quiere hacer comulgar con ruedas de molino, que es capaz de vender a su país a una potencia extranjera e irse de vacaciones compartiendo en redes la música que va a escuchar mientras muere gente en el mar tratando de invadir un país vecino, incitados por su propio rey. Parafraseando a Chesterton, diría que Sánchez salió en televisión, como si fuera a defender el país de una invasión y después lo entregó tranquilamente al invasor y se fue a escuchar Spotify.

Y los ciudadanos de a pie, ¿qué podemos hacer ante semejante situación? Desde luego no dejar que nos impongan la realidad. Porque el Dr. Sánchez diga que no es una invasión, sino una crisis migratoria, no deja de ser una invasión en toda regla. A nadie se le escapa que, que lleguen setenta mil personas a un país de golpe no es una casualidad, sino algo completamente planificado. No hace falta ser experto en estrategia militar para sumar dos más dos. Si vienen de Marruecos pues es obvio que Marruecos está implicado, si además de Marruecos hay alguien más pues eso ya se verá en su momento. Los españoles de a pie no podemos dejar que nos tomen el pelo, y que no defiendan nuestras fronteras, ¿para qué gobiernan entonces?, o mejor dicho ¿para quién gobiernan?

Los españoles de a pie podemos manifestarnos cada vez que toque, llevar una iniciativa popular al congreso y protestar en las casas y en los bares, escribir y hablar en medios de comunicación, correr la voz, y forzar a que los partidos políticos se unan de una vez para sacar a Sánchez del poder que se está cargando España debilitándola por dentro y por fuera.

Los españoles no somos tontos Señor Sánchez, no pretenda crearnos una realidad paralela. Emigrar es emigrar e invadir es invadir. España recibe mucha inmigración en sus costas de toda la vida, y, sabemos que lo que ha pasado en Ceuta es que Marruecos han utilizado a su propia gente como carne de cañón para invadir España. ¡Pobre gente! Esta, es la única realidad a la vista de todos los españoles y del mundo entero.

Como decía Chesterton, el verdadero soldado no lucha porque odia lo que tiene delante, sino porque ama lo que tiene detrás. Así las cosas, españoles, luchemos por esa forma de vivir que se llama España y que tanto amamos; de todos nosotros depende que salgamos victoriosos y puede que este sea nuestro último cartucho para ganar esta batalla contra el señor Sánchez. No perdamos la esperanza porque hay guerras que se ganan en la última batalla. ¡Ceuta resiste!