El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha realizado este viernes un balance de los siete años de aplicación de la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360. Desde el mismo punto de la ciudad en el que fue presentada esta ambiciosa hoja de ruta en septiembre de 2019, el Faro de Moncloa, el regidor madrileño ha destacado que Madrid 360 ha conseguido el gran objetivo con el que fue alumbrada: mejorar la calidad del aire.
Los datos registrados en los meses de junio, julio y agosto han consolidado e, incluso, acentuado la tendencia de todos estos años: el dióxido de nitrógeno (NO2) ha seguido cayendo hasta alcanzar su nivel más bajo de toda la serie histórica. Con los datos a cierre de agosto de este año, la capital no sólo cumpliría hoy con la directiva europea de calidad del aire actual, logro que lleva encadenando de manera consecutiva los últimos cuatro años, sino que 21 de las 24 estaciones no rebasarían el límite fijado en la nueva normativa europea, que se aplicará a todos los estados miembros a partir de 2030 para el NO2.
Almeida ha subrayado que “el programa de sostenibilidad más ambicioso que jamás ha habido en la ciudad de Madrid” ha puesto de manifiesto, “siete años después”, que “ha sido un éxito” y que “tenemos los mejores datos de calidad del aire de cualquier capital de Europa”.
De esta manera, bajo su mandato, ha explicado, se ha conseguido que “el 90 % de las estaciones de medición del aire cumplan con límites de calidad que todavía ni siquiera se han fijado” pero que “están en el horizonte del año 2030 por parte de la Unión Europea”. Asimismo, Almeida ha recordado que Madrid “era la ciudad de la boina”, que vivía “bajo una nube de polución” y ahora “los madrileños respiran la mejor calidad del aire que nunca se ha respirado en esta ciudad” gracias a una estrategia de sostenibilidad ambiental “que no tiene parangón alguno en ninguna otra ciudad de España”.
En agosto de 2019, antes de la puesta en marcha de la Estrategia de Sostenibilidad Madrid 360, 22 de las 24 estaciones registraron un nivel de NO2 superior a los 20 microgramos por metro cúbico. En ese momento, hace ahora siete años, tres estaciones incumplían el límite de 40 microgramos fijado por la UE y un total de 19 superaban los 30 microgramos.
Si se comparan los datos del acumulado de agosto de este año con los registrados hace apenas doce meses, también se observa la tendencia positiva: en agosto de 2025, con los datos a cierre de ese mes, 15 estaciones presentaban niveles de NO2 por encima de los 20 microgramos. Este año, solo se ha superado esa barrera en tres estaciones: Barajas Pueblo, Ensanche de Vallecas y Plaza Elíptica, todas ellas, no obstante, por debajo de los 30 microgramos, muy alejadas, por tanto, del límite de 40 establecido en la normativa que está vigente actualmente.
La mejora en la calidad del aire que arrojan los datos del cierre de agosto se observa también si se analizan los registros de los meses de junio y julio de este año. En junio, por ejemplo, ya fueron 16 las estaciones con valores por debajo de los 20 microgramos por metro cúbico o lo que es lo mismo, por primera vez dos de cada tres estaciones de medición cumplían con la normativa que entrará en vigor en 2030. Un hito especialmente significativo si se compara con el escenario de 2019: en junio de ese año, solo una estación (El Pardo) registró menos de 20 microgramos de NO2, hasta seis incumplían la normativa con más de 40 microgramos (57 en Escuelas Aguirre y 59 en Plaza Elíptica) y un total de 19 superaban los 30 microgramos. En junio de 2025, siete estaciones marcaron niveles de NO2 por debajo de los 20 microgramos.
En julio de este año, 17 de las 24 estaciones marcaron niveles inferiores a los 20 microgramos. En 2019, los malos datos se reeditaron en este mes: solo una estación se situó por debajo del umbral de la futura directiva europea y 19 se situaron por encima de los 30 microgramos, con tres de ellas, incluso, por encima de los 40. Hace doce meses, en julio de 2025, nueve estaciones ya registraban datos de NO2 inferiores a los 20 microgramos por metro cúbico.
Madrid infringió, desde 2010 hasta 2021, los umbrales de NO2 establecidos en el valor límite anual de la directiva vigente, cuyo máximo se fija en 40 microgramos por metro cúbico (μg/m3). En la última década, el peor año de calidad del aire fue 2017, cuando se superó este umbral en 15 de las 24 estaciones que tiene la ciudad. En 2018, último año de referencia incluido en la sentencia condenatoria del Tribunal de Justicia europeo a España por los reiterados incumplimientos de Madrid, Barcelona y Bajos del Llobregat desde 2010, se rebasó en siete. Para 2030, la Unión Europea ha rebajado el máximo de NO2 de 40 μg/m3 a 20 μg/m3.